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Las Naciones Unidas consultan a la ciudadanía acerca del mundo que desean #post2015

Naciones Unidas se ha aliado con organizaciones de juventud, instituciones del sector privado y ONG de todo el mundo para lanzar MY World, la encuesta Global de las Naciones Unidas para un Mundo Mejor. MY World tiene como objetivo preguntar a los ciudadanos y ciudadanas de todos los países cuáles son los temas y cuestiones que más directamente afectan a sus vidas.

Aunque los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) siguen articulando las iniciativas globales de lucha contra la pobreza y mejorarla vida de millones de personas, iniciativas como MY World se han puesto también en marcha con el objetivo de poder incorporar la voz de los ciudadanos y ciudadanas al debate global sobre la futura agenda de desarrollo para el periodo posterior a 2015, fecha designada para el logro de los ODM.

MY World es una encuesta anónima. La única información personal que se solicita a los participantes es su género, edad y país con el único fin de analizar los datos. Los resultados serán presentados a los líderes mundiales y ayudarán a definir cuáles son las seis cuestiones que más influencia ejercen en las vidas de las personas a nivel global.

La encuesta está actualmente disponible en la web www.myworld2015.org en los seis idiomas oficiales de la ONU —inglés, español, francés, árabe, ruso y chino—y pronto se ampliará a otros idiomas. Además, esta encuesta puede completarse también por teléfono (vía SMS y llamando a varios números de teléfono gratuitos) o en papel, gracias al apoyo de una extensa red de organizaciones de base, organizaciones religiosas, grupos de juventud, entidades del sector privado y ONG colaboradoras de todo el mundo.

El objetivo de MY World es ser el punto de entrada de los ciudadanos y ciudadanas en el proceso de consultas post-2015 y dar a conocer a los participantes la plataforma www.theWorldWeWant2015.org, una iniciativa conjunta de la ONU y la Sociedad Civil en la que ciudadanos y entidades colaboran en un debate más extenso e interactivo sobre la agenda post 2015.

Los resultados de MY World serán trasladados al Grupo de Alto Nivel para la Agenda de Desarrollo Posterior a 2015, establecido por el Secretario General, durante los encuentros que tendrán lugar en Monrovia, Yakarta y Nueva York. La intención es que las conclusiones de la encuesta global sean estudiadas por el Grupo antes de la presentación de su informe final al Secretario General de la ONU.

Posteriormente, MY World seguirá recopilando las voces de las personas y compartiendo los resultados con el Secretario General y otros líderes mundiales, de aquí a 2015. Esta iniciativa está coordinada por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, la Campaña del Milenio de las Naciones Unidas, el Overseas Development Institute y la Fundación World Web , con el apoyo de socios colaboradores de todo el mundo.

Las Naciones Unidas y sus socios invitan a los ciudadanos y ciudadanas de todos los países a hacer la encuesta y participar en este proceso de consultas para definir el mundo que queremos más allá de 2015.

Puedes votar en http://www.myworld2015.org


Derecho humano a la salud #derechoacurar

Vía PROSALUS

En ningún otro derecho como el de la salud se observa la interdependencia entre los derechos tan claramente, puesto que de la salud dependen otros muchos. Por tanto, además de ser un derecho en sí mismo, la salud tiene la característica de ser condición habilitante para el ejercicio de otros derechos.

La Declaración Universal de Derechos Humanos recoge el derecho a la salud en el artículo 25, párrafo I, cuando afirma que “toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios”. Este derecho, está consagrado de manera extensa en el artículo 12 del Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC): “Los Estados partes reconocen el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de salud física y mental”.

Sin embargo, la salud no siempre fue considerada un derecho. En el momento de plasmar en tratados obligatorios los derechos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, fueron divididos en dos pactos: por un lado, los derechos civiles y políticos, ligados a las libertades, cuya obligatoriedad era inmediata; y por otro lado los derechos económicos, sociales y culturales, ligados a las necesidades, como educación, salud y vivienda, a los que el Estado debe proveer de manera progresiva, en la medida que cuente con los recursos necesarios.

Se podría decir que éstos últimos son considerados derechos caros, porque requieren inversiones estatales para su cumplimiento. Estados Unidos ratificó únicamente el Pacto de los Derechos Civiles y Políticos, pero no el Pacto de los Derechos Económicos Sociales y Culturales, por tanto, la salud no es considerada un derecho sino un servicio, al que se accede si se tiene medios para ello.

Los Estados que sí han ratificado el PIDESC deben “adoptar medidas” para que “de forma progresiva” y “en la medida de los recursos disponibles”, puedan implementar los derechos económicos, sociales y culturales. El problema es que la obligación de adoptar medidas es poco laxa y los Estados a veces confunden progresividad con aplazamiento. Por tanto, se hace imprescindible que estos derechos se adopten dentro de un plazo razonablemente breve, tras la entrada en vigor del pacto.

Si atendemos a estas peculiaridades ¿cómo medimos la violación o no de este tipo de derechos? Evidentemente no viene dada por un acto contrario a derecho, sino por omisión, muchas veces condicionada por la existencia de recursos que permitan la satisfacción de esos derechos.

El derecho a la salud entraña libertades y derechos. Entre las libertades figura la de toda persona a controlar su salud y su cuerpo. Entre los derechos figura el relativo a un sistema de protección de la salud que brinde a las personas oportunidades iguales para disfrutar del más alto nivel posible de salud, dentro de un Estado pluralista, que impida las discriminaciones de todo tipo.

¿Cuáles son las obligaciones del Estado?

En primer lugar la obligación de respetar, que implica que los gobiernos deben abstenerse de toda medida que impida a la población satisfacer estos derechos, por ejemplo abstenerse de ciertas prácticas como la emisión de gases tóxicos por parte de empresas estatales, o negarse a la firma de tratados comerciales que encarezcan medicamentos, etc.

La segunda es la obligación de proteger, por la cual los gobiernos deben crear mecanismos judiciales, administrativos o políticos, para garantizar que una persona cuyos derechos han sido violados puede tener defensa. Pero además se deben prevenir posibles violaciones a los derechos no sólo de sus agentes sino de terceras partes, como consorcios, empresas, grupos multinacionales, etc. Por ejemplo, ¿qué medidas adopta el Estado para proteger el derecho humano a la salud cuando firma el Tratado de Protección a la propiedad intelectual que le impuso la OMC? La firma de ese tratado está pensada para proteger a los grandes laboratorios farmacéuticos de los países del Norte y es un requisito indispensable para poder ingresar a la misma.

Y la tercera es la obligación de realizar que plantea cuestiones de gasto público, reglamentación gubernamental de la economía, regulación del mercado (construcción de hospitales y centros de salud, fabricación, provisión y/o compra de medicamentos, provisión de alimentos básicos para evitar muertes por malnutrición, subsidios para viviendas sanas, etc.) provisión de servicios públicos e infraestructuras afines, políticas de subsidios y otras obligaciones positivas.

El nexo entre la salud humana y el ambiente

Como decíamos al inicio “el derecho a la salud debe entenderse como un derecho al disfrute de toda una gama de facilidades, bienes, servicios y condiciones necesarios para alcanzar el más alto nivel posible de salud.” Sin lugar a dudas, la salud humana depende de la voluntad y la capacidad de una sociedad para mejorar la interacción entre la actividad humana y el ambiente químico, físico y biológico. Esto debe hacerse de manera que promocione la salud humana y prevenga la enfermedad, manteniendo el equilibrio y la integridad de los ecosistemas, y evitando comprometer el bienestar de las futuras generaciones.

En este sentido, el ambiente juega un papel importante en el incremento o reducción de la morbimortalidad para enfermedades transmisibles como la hepatitis, el dengue, la fiebre tifoidea, la tuberculosis y la malaria, y no transmisibles como el cáncer, las cardiopatías y las enfermedades cerebrovasculares.

Los factores ambientales ejercen una contribución significativa sobre los niveles de salud de la población. Una adecuada organización social y de los servicios de salud, bajo una real voluntad política impacta decisiva y positivamente en los niveles de salud.

 

Tomado de la revista Trimestral número 91 de julio de 2011 de PROSALUS.


8 mitos (y mentiras) sobre #inmigración y #Sanidad

(Post por Guillermo Algar, de Médicos del Mundo)

El Congreso de los Diputados aprobó el pasado 17 de mayo con los únicos votos del Partido Popular y de UPN la convalidación del Real Decreto Ley 16/2012, de 20 de abril llamado de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones.

Entre las muchas y controvertidas medidas que incluía la reforma hay una que ha concitado un rechazo generalizado, la exclusión de las personas inmigrantes en situación administrativa irregular de la atención sanitaria (excepto urgencias y atención a mujeres embarazadas y menores de 18 años).

Foto de Médicos del Mundo

Colectivos médicos, ONG y Comunidades Autónomas rechazan una reforma vía decreto, la consideran injusta, aseguran que no va a suponer un ahorro de costes al incrementar el uso de los servicios de urgencias y es contraria a una política de salud pública.

Para justificar la exclusión de un colectivo altamente vulnerable se han difundido durante años mitos y falsas leyendas en torno a la población inmigrante y el sistema sanitario. Aquí van alguna de estos lugares comunes (y erróneos):

Las personas inmigrantes colapsan los servicios de atención primaria. Es falso que las personas inmigrantes saturen el sistema sanitario público; de hecho usan menos el sistema de atención primaria que la población autóctona. Así lo demuestran varios informes como el realizado por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) en 2008. El informe mostraba que las personas inmigrantes, representando más del 10% de la población residente en España, pero sólo suponían el 5% de los  pacientes de atención primaria, muy lejos de su presencia en la sociedad. Sobre el uso de los servicios de Atención Primaria por parte de inmigrantes en España, el 57,7% de la población española había acudido al menos una vez en el periodo de un año frente al 12,7% de la población inmigrante. Uno de los estudios más exhaustivos fue el elaborado por médicos de Atención Primaria de Zaragoza. En él se analizaron más de 5 millones de visitas de una población de 473.523 personas (el 11,17% inmigrantes). Según este análisis, los inmigrantes adultos fueron 4,2 veces a la consulta médica por las 6,7 de los españoles.

Los inmigrantes = turistas sanitarios. Las personas inmigrantes no vienen a España para servirse de los sistemas de cobertura socio-sanitaria y mucho menos son turistas. Según una encuesta elaborada por Médicos del Mundo entre inmigrantes sin permiso de residencia en 2009, sólo el 4% de las personas encuestadas citó razones de salud cuando se les preguntó por los motivos que les habían llevado a emigrar a nuestro país. En todo caso, el debate sobre la existencia del “turismo sanitario” está referido a otro perfil de población extranjera procedente de la propia Unión Europea. La vinculación entre ambas circunstancias no es equiparable, tampoco en términos de renta (normalmente altas en aquellos que provienen en su mayoría de Europa y usuarios del llamado “turismo sanitario” y habitualmente bajas en el caso de los inmigrantes).

El sistema sanitario se financia con las cuotas de la Seguridad Social. Esta reforma ha vuelto poner de manifiesto la confusión y desconocimiento entre políticos, medios de comunicación y ciudadanía de la forma en la que se financia el sistema nacional. El Barómetro Sanitario de 2009, un estudio de opinión que realiza cada año el Ministerio de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad en colaboración con el Centro de Investigaciones Sociológicas, el 46,2% de los de las personas que respondieron a esta pregunta creían que la sanidad pública en España se financiaba con las cuotas a la Seguridad Social que satisfacen las personas que trabajan. Tan sólo el 27,2% manifestaron que se financia mediante los impuestos que pagan toda que paga toda la ciudadanía. Un 15,8% contestaron que se financiaba  por ambas vías, por los impuestos y por las cuotas a la Seguridad Social y el 10,3% no sabía cómo se hacía.

Desde el 1 de enero de 1999, el Estado asumió totalmente la financiación de la asistencia sanitaria, suprimiéndose la aportación de cotizaciones sociales y produciéndose la “desvinculación total de la Sanidad y la Seguridad Social”.

Es, a partir de dicha fecha que culmina la separación entre atención sanitaria y Seguridad Social, cesando el aporte de cuotas directas desde ésta y pasando a financiarse aquella íntegramente con impuestos generales que salen del bolsillo de toda de la ciudadanía en las más variadas e indistintas formas impositivas con que el Estado se nutre de los fondos precisos para atender todos los servicios que ha de prestar (IVA, IRPF, Impuestos Especiales, etc.).

Las personas inmigrantes irregulares no contribuyen al sostenimiento de la Sanidad. Relacionado con el punto anterior, es obvio que las personas inmigrantes (también las que no tienen permiso de residencia) contribuyen a la financiación del sistema sanitario. Excepto en el caso del IRPF (impuesto que no pueden pagar porque carecen de permiso de trabajo) las personas inmigrantes pagan todos los impuestos que gravan la compra de bienes o los impuestos sobre el alcohol, el tabaco y la gasolina.

Deben pagar por la atención a través de la vía de los convenios-seguros. El Gobierno central planea crear, bajo el nombre de convenios especiales para que puedan volver a ser atendidas en el sistema público. El método elegido es que puedan suscribir algo parecido a pólizas con pagos que se asemejan a los de los seguros sanitarios privados. La orden que se han transmitido a las comunidades autónomas es que las personas menores de 65 pagarían 710,4 euros al año —59,20 mensuales— y de 65 años en adelante, el coste ascendería a 1.864,80 euros anuales (155,40 al mes). Distinguir entre grupos de edad y adjudicándoles el supuesto precio medio de atención sanitaria sigue una lógica de aseguramiento privado que reparte el riesgo dentro de un grupo particular de la población, sin considerar la solidaridad intergeneracional. Además, como hemos explicado, es injusto sugerir que las personas en situación administrativa irregular no contribuyen ya que están pagando los impuestos indirectos. Con estas pólizas, las personas sin permiso de residencia  estarían pagando por la atención por dos vías, pagar dos veces.

La exclusión se hace para “converger” con Europa. No es cierto que, como argumenta el Ministerio de Sanidad, la exclusión de las personas inmigrantes en situación administrativa irregular en España nos acerque al contexto europeo. Con el decreto España se sitúa al nivel de Eslovenia, Chipre y Polonia, países donde las personas extranjeras no regularizadas, salvo menores, sólo pueden ser atendidas en las urgencias. Con esta reforma, España pasa de estar en la vanguardia entre los países europeos que garantizaba la universalidad en la atención sanitaria a la cola en la Unión Europea. En países de nuestro entorno como Francia, Bélgica, Italia y Portugal  las personas extranjeras sin permiso de residencia tienen derecho a cobertura sanitaria.

El tratamiento sanitario puede recaer en las ONG. Los responsables del Ministerio de Sanidad han manifestado  que está previsto firmar convenios con organizaciones que atienden a inmigrantes de manera irregular para que también se les pueda atender en atención primaria. Sin embargo, las ONG no deben ni van a sustituir al Estado. Médicos del Mundo atendió a más de 19.000 personas inmigrantes el año pasado pero ni propia Organización ni otras ONG pueden hacerse cargo de analíticas, especialistas, pruebas,  derivaciones y prescripción de medicamentos que proporciona el sistema sanitario público y, mucho menos, sustituir y suplir las obligaciones y deberes del Estado.  La respuesta para la atención de los inmigrantes en situación irregular no es la beneficencia o la generación de estructuras paralelas. Un sistema paralelo o un acceso a través de una “puerta trasera” conculcarían el derecho a la salud reconocido en nuestra carta magna además de no ser viable técnica ni sanitariamente.

 


Ponerte en la piel de los demás: 21 días con #50litros de agua

¿Alguna vez te has preguntado cómo sería vivir sólo con 50 litros de agua al día?

Quizás no, quizás sí. Mucha gente no tiene en mente qué cantidad de agua gasta al día. ¿Para qué? De momento, no nos ha hecho falta planteárnoslo.

Pero, ¿y si de repente viésemos reducida nuestra disposición de un agua en condiciones para su utilización y consumo? Para 884 millones de personas en el mundo, el agua podría considerarse un bien de lujo, y el 40% de la población mundial, carece de acceso a un saneamiento básico.

Las cifras nos cuentan que, mientras en algunas regiones la media de uso diario de agua llega incluso hasta los 300 litros por día, en otras – debido a la disponibilidad, dificultad de acceso, calidad, entre otras cosas – no llega ni siquiera a los 5 litros al día per cápita[i]. En el caso concreto de España, según datos del Instituto Nacional de Estadística, el consumo medio en España en 2009 fue de 149 litros por persona y día

Naciones Unidas define el agua como un derecho “de todos (SIC) a disponer de agua suficiente, salubre, aceptable, accesible y asequible para el uso personal y doméstico”. Pero es un derecho que, como bien demuestran las cifras, no está garantizado para todas las personas.

Dicen que hay que saber ponerse en la piel de la otra persona para entenderla, así que desde ONGAWA,  Itziar Rosado Morón, Alberto Guijarro Lomeña y Jorge Castañeda Pastor se han propuesto reducir su consumo diario de agua a 50 litros por persona durante 3 semanas,  (mínimo de consumo necesario, según la OMS) y contárnoslo a través de su blog “50 litros de agua diarios”.

Todo esto, según lo han planteado, con el “objetivo de (…) comprobar de primera mano la situación que viven millones de personas (…) y proponer acciones a realizar en España para contribuir a la consecución del Derecho Humano al Agua”.

Recomendamos seguir los posts de este blog, informarte, dar ideas, participar de esta acción, contarnos tu experiencia, difundirlo y seguir apoyando para que iniciativas como esta consigan su objetivo final: transformar el mundo en el mundo justo, solidario y equitativo que todas y todos queremos.

Más información sobre el Derecho Humano al Agua:

Derecho Humano al Agua en Canal Solidario

Alianza por el Agua

El derecho humano al agua y al saneamiento: Hitos

Página de la Semana del Agua

El derecho humano al agua y al saneamiento (Página de información de NNUU)

Por @mveronicacb


[i] PNUD. Informe sobre Desarrollo Humano 2006.


#DerechoaSoñar: El mundo que queremos

En estas fechas en las que tendemos a soñar con más ganas, la Coordinadora de ONG para el Desarrollo-España ha animado a empezar con la “ilusión” de ser agentes de cambio en un año que “va a ser complicado” por la coyuntura económica y muestra su convicción de que “el cambio es necesario y es posible” porque “todas y todos contribuimos a construir una mejor sociedad”.

Durante la producción del “Derecho a Soñar”, la Coordinadora ha afirmado que “no todo se consigue con dinero”, y que “hay muchos sueños que están ahí y que se pueden cumplir”.

“El Derecho a Soñar” es un conjunto de vídeos de la sociedad civil que recoge una parte de esos sueños y propuestas de cambio y cuyo resultado muestra el optimismo, la ilusión, el compromiso y la exigencia del mundo que queremos y por el que apostamos.

La campaña Pobreza Cero nos invita a soñar con un mundo posible: el mundo que queremos. Esta iniciativa parte del proverbio africano “mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”, y se enmarca en una iniciativa global que coincide con el lanzamiento del informe del Llamado Mundial de Acción contra la Pobreza (GCAP[1] por sus siglas en inglés) sobre “El Mundo que Queremos”.

“Los sueños son más necesarios”

En un momento en el que parece que la sociedad civil no tiene nada que decir, y en el que el individualismo parece haberse apoderado de todo, el “derecho a soñar” intenta demostrar que estamos interconectados como ciudadanía y que, a través de nuestras acciones cotidianas y nuestras reivindicaciones políticas podemos contribuir a cambiar el rumbo de las cosas.

Tal y como Francisco Segarra, psicólogo clínico y coordinador general de la Clínica del Sueño Estivil, ha afirmado “todos soñamos, pero la mayoría de las veces lo hacemos dormidos, sin embargo, en estas fechas soñamos despiertos”, ha señalado, a la vez que insiste en que “es el momento de soñar con lo que cada uno quiere y desearlo con todas las fuerzas”.


[1] The Global Call to Action Against Poverty began as a movement to bring civil society together, across specific areas of thematic, geographic, or constituency focus, to unite diverse actions against poverty and inequality.


#Derechoasoñar: el mundo que queremos

Hemos recogido una parte de vuestros sueños y propuestas de cambio. Ahora os enviamos una pequeña muestra del resultado: optimismo, ilusión, compromiso, exigencia. He aquí el mundo que queremos y por el que apostamos.

La campaña Pobreza Cero nos invita a soñar con un mundo posible: el mundo que queremos. Esta iniciativa parte del proverbio africano “mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”, y se enmarca en una iniciativa global que coincide con el lanzamiento del informe del Llamado Mundial de Acción contra la Pobreza (GCAP[1] por sus siglas en inglés) sobre “El Mundo que Queremos”.

En un momento en el que parece que la sociedad civil no tiene nada que decir, y en el que el individualismo parece haberse apoderado de todo, el “derecho a soñar” intenta demostrar que estamos interconectados como ciudadanía y que, a través de nuestras acciones cotidianas y nuestras reivindicaciones políticas podemos contribuir a cambiar el rumbo de las cosas.

El Derecho a soñar se enmarca en un proceso en el que somos las personas quienes definimos cómo es el mundo que queremos ya que el que tenemos ahora no nos gusta. Por un lado mostramos las aspiraciones de muchas personas anónimas, de distintos orígenes y desde diversos lugares del mundo, respecto de ese mundo por el que trabajan; y por otro, revelamos que todas y todos compartimos es visión y esas demandas a la clase política de una sociedad más justa, más igualitaria basada en la solidaridad.


[1] The Global Call to Action Against Poverty began as a movement to bring civil society together, across specific areas of thematic, geographic, or constituency focus, to unite diverse actions against poverty and inequality.


“La feminización de la pobreza limita el acceso a la salud de las mujeres”

CAMPAÑA ESENCIALES PARA LA VIDA

La feminización de la pobreza limita el acceso a la salud de las mujeres (Artículo de la Edición No. 12 de mayo de 2011 del períodico de Farmamundi)

Se trata de un derecho fundamental y no de un privilegio, sin embargo, el acceso a medicamentos esenciales sigue siendo una asignatura pendiente para más de la tercera parte de la población mundial. Ser mujer, indígena, sin recursos económicos y vivir en un país que atraviesa una situación de guerra o de posguerra es sinónimo a día de hoy, de un acceso a la salud limitado o nulo.

Nos encontramos ante un fenómeno conocido como la feminización de la pobreza. El 70% de los 1.500 millones de personas que viven con un dólar o menos al día son niñas y mujeres, una brecha de género que se sustenta en diferentes desigualdades como que el 70% de los adultos analfabetos y el 80% de las personas desnutridas sean mujeres o que sólo un 10% de éstas tengan dinero en propiedad, frente al 90% correspondiente a los hombres.

Aunque parezca mentira, los patrones de socialización, los roles familiares, las obligaciones, las expectativas laborales y los tipos de ocupación son los factores que determinan a día de hoy si una mujer puede o no recibir asistencia médica básica en cualquier momento de su vida. Esta subordinación social de la mujer respecto al hombre, en materia de salud, es patente en muchas de las enfermedades que con mayor frecuencia sufren las mujeres y que son consecuencia directa de dichos factores: problemas asociados al embarazo, el parto y el posparto; enfermedades de transmisión sexual; la malnutrición; las consecuencias de la violencia o las afecciones respiratorias.

Para mejorar la perspectiva de género en el acceso a la salud es necesario que las mujeres se transformen en agentes activos de sus vidas y que dicha autonomía sea reconocida.

La campaña “Esenciales para la vida” se está ejecutando en la Comunidad valenciana, Extremadura, Castilla La Mancha y Galicia con la financiación de la Generalitat Valenciana, la AEXCID, la JCCM y la Xunta de Galicia respectivamente.


Cuando las cifras desaniman, las voces de África apuntan a la esperanza y resistencia

25 de mayo, día de África (por Marta Burgo Arregui)

La Campaña “África cuestión de vida, cuestión debida[1]”, dedica desde hace tres años sus esfuerzos a la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio en África, especialmente a los relacionados con los Servicios Sociales Básicos: educación, agua y alimentación y salud. Si bien en los últimos años se han producido avances muy importantes, aún falta conseguir el 60% del conjunto de los (ODM), cuando solamente nos queda el 30% del tiempo.

No es muy difícil encontrar estos datos, ya que los países subsaharianos siguen ocupando los peores puestos, y están muy lejos de lograr los ODM. Pongamos algunos ejemplos de manera muy general, tan sólo para contextualizar, ya que no es el objetivo de este artículo:

Educación: 67 millones de niños/as no van a la escuela, el 45% de estos está en África subsahariana; 1 de cada 7 niños no van a la escuela o más del 40% de las mujeres africanas carecen de educación básica.

Salud: existen 2 médicos por cada 10.000 habitantes; la malaria sigue causando 3000 muertes infantiles diarias. El 50% de las muertes de mujeres se dan en África, por la falta de atención o de recursos durante el embarazo o el parto. El 67% de las personas infectadas por el VIH/SIDA, la mayoría mujeres y niños/as viven en África Subsahariana.

Agua: 340 millones de africanos/as no tienen acceso al agua potable ni a un saneamiento adecuado; la mala calidad del agua es una  de las causas de la mortalidad infantil provocada por ejemplo por la diarrea. En cuanto a la alimentación: el 30% de la población africana sufre desnutrición; los agricultores africanos se enfrentan a unos precios para poder sacar adelante sus cosechas muy por encima de los de los países del Norte.

A todo esto debemos sumar el incumplimiento por parte de la comunidad internacional de sus compromisos; y en España especialmente al recorte en la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) de este año. El Plan Anual de Cooperación Internacional (PACI) 2011 aprobado el pasado marzo, no sólo contempla una disminución de 1.031 millones de euros con respecto a 2010, sino que además reduce el peso de sectores sociales como la educación, sanidad o la salud sexual y reproductiva. Mientras, otros como los financieros y bancarios, aumentan su peso del 4,23% al 7,60%.

Hay que destacar que en 2010, salud representaba un 9,22%, en 2011 baja hasta 6,79%; salud sexual y reproductiva pasa del 5,69% al 1,70%; agua y saneamiento desciende del 12,18% al 8,66% y educación baja del 13,29% al 10,96%. En muchos países de África la AOD supone un alto porcentaje del PIB y hay países en los que la dependencia es más acusada llegando al 30%. POR TODA ESTA SITUACIÓN ÁFRICA ES CUESTIÓN DEBIDA. (Puedes conocer las reivindicaciones de la campaña en su Web en el documento de Posicionamiento Político).

EL COMPROMISO DESDE LA EXPERIENCIA

Lo que más nos motivó a llevar adelante esta campaña es que África es CUESTIÓN DE VIDA, un continente lleno de colorido, alegría y riquezas. Un continente que arrastra estas alarmantes cifras que presentamos, sin olvidar los conflictos armados, el tráfico de armas, las reglas del comercio…; y en paralelo simplemente vive y  resiste.

Foto de: Luz Enith

La VIDA es la esencia de nuestra campaña que pretende acercar la realidad africana desde otra mirada, una mirada de más de 25 años de experiencia en 36 de los 48 países africanos del África Subsahariana. Una experiencia de trabajo en comunidad, de resistencia en comunidad, de un apoyo incondicional a los pueblos más castigados, en los conflictos y en los lugares más recónditos y olvidados, donde muy pocos llegan o muy poco permanecen.

Para la campaña es imprescindible contar con los testimonios y las voces de estas personas, por tal motivo cuando nuestras contrapartes y socios locales están en España, son los protagonistas, se sientan en la mesa y hablan. Por lo general el efecto es asombroso, por la manera de hablar de África y sus ciudadanos vengan de donde vengan, contagian.

Foto de: Jose da Silva

Ya hay otros que siempre van a contar las catástrofes, las guerras..¿Porqué nosotros no podemos encargarnos de buscar las buenas historias? De oportunidades, éxitos, proyectos emprendedores, destrezas, luchas y denuncias, el activismo…

APRENDER DE ÁFRICA

Este día de solidaridad con África,  tenemos que reflexionar sobre lo que es, sobre lo que se le debe pero ¿y lo que nos aporta? Además de los obvios recursos naturales y económicos de los que nos beneficiamos y aprovechamos…..Quien sea que conozca a un africano, aprenderá valores que muchos hemos podido olvidar como la solidaridad, la comunidad y la alegría.

Foto de: Luz Enith

Acercarse a África significa entre otras cosas, aprender y conocer estos valores. Desde la Campaña os invitamos a ver África desde otra perspectiva; intentar convertir su complejidad y grandeza en pluralidad y diversidad. Especialmente estos días, y más hoy con el día internacional de África, y las diferentes actividades organizadas  en toda España. Pero no nos quedemos hay. Es el momento de contar con los y las africanas que viven en nuestro país, de escuchar sus voces y reforzar su presencia no sólo a nivel institucional y político. Porque ¿quién representa a África en España? ¿Quién realiza el discurso Africano en los medios, en los espacios de tomas de decisión?

Es hora, ahora sí de escuchar sus voces y escuchar a África, de otra manera todas las personas que trabajamos a diario para lograr esos cambios no lograremos el cambio que buscamos: que África sea dueña de su propio desarrollo y su propio destino. Y que mejor año que este que también celebramos  el Año de los Áfrodescendientes[3] para comenzar con esta labor de integración y construcción colectiva.

- Campaña África cuestión de vida-cuestión debida.

El 25 de mayo de cada año se celebra el Día de África conmemorando la fundación de la Organización para la Unidad Africana (OUA) una organización regional que agrupaba a los países del continente africano. Fue fundada el 25 de mayo de 1963 (un año después de la disolución de la Unión de Estados Africanos), sus fines fueron promover la unidad y solidaridad de los estados africanos y servir como vocería colectiva del continente. También estaba dedicada a erradicar el colonialismo y promover la cooperación internacional, fue reemplazada el 9 de julio del 2002 por la Unión Africana.

La Unión Africana (UA), es la organización supranacional del ámbito africano dedicada a incrementar la integración económica y política y a reforzar la cooperación entre sus estados miembros. La UA esta inspirada en la Unión Europea.


[1] REDES, la Red de Entidades para el Desarrollo Solidario, realiza una campaña de sensibilización e incidencia política en torno a la realidad del Continente Africano, centrada en servicios sociales básicos. La campaña cuenta con el apoyo de Manos Unidas, los Comités de Solidaridad con África Negra y la Red África-Europa, entre otras. Las entidades que forman parte de “REDES” (mayoritariamente ONGD ligadas a instituciones religiosas y/o de inspiración cristiana) y todas las personas y organizaciones adheridas, aúnan esfuerzos para sensibilizar sobre África y los derechos sociales básicos de su población.

[2] Documento de Posicionamiento Político de la Campaña, disponible en www.africacuestiondevida.org

[3]La Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 2011 como Año Internacional de los Afrodescendientes con el objetivo de “fortalecer las medidas nacionales  y la cooperación regional e internacional en beneficio de los afrodescendientes en relación con el goce pleno de sus derechos económicos, culturales, sociales, civiles y políticos, su participación e integración en todos los aspectos políticos, económicos, sociales y culturales de la sociedad, y la promoción de un mayor conocimiento y respeto de la diversidad de su herencia y su cultura”.


La salud en crisis

7 de abril, Día Mundial de la Salud

La tendencia en la ayuda oficial al desarrollo en salud avanza un panorama crítico

Mientras que las previsiones de recorte de los fondos destinados a Ayuda Oficial al Desarrollo nos hablan de un ‘tijeretazo’ de 1.031 millones en 2010 y 2011, el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria para las recapitalizaciones  de las cajas de ahorro y bancos cuenta con 11.559 millones de euros, es decir, nada más y nada menos once veces el recorte previsto en cooperación.

De ese descenso, la cooperación en salud asume casi 270 millones. O lo que es lo mismo, frente a un reducción del 20% de la AOD total, el sector salud carga con un recorte del 54%. Y esto ocurre al mismo tiempo que otros sectores  ven aumentada su asignación como es el caso de los servicios bancarios y financieros y los incluidos en el apartado ’otros multisectorial’, auténtico cajón de sastre donde se contabiliza parte de los créditos que España otorga a países empobrecidos.

En la celebración del Día Mundial de la Salud queremos llamar la atención sobre una tendencia tan preocupante ya que no sólo se están reduciendo las cantidades absolutas de ayuda, si no que en términos porcentuales la salud pierde peso a pesar de que a día de hoy unos 1.000 millones de personas no acceden a ningún tipo de atención sanitaria. Menos dinero para salud supone menos vacunas, menos salarios para profesionales médicos, menos mosquiteras o menos centros de salud; en definitiva la factura de la crisis la pagan los que menos tienen.

En la red europea de ONG Acción por la Salud Global (ApSG), de la que forman parte Farmamundi, la Federación de Planificación Familiar Estatal y Médicos del Mundo en España, hemos elaborado un último informe. Bajo el nombre de Eficacia de la Ayuda en Salud: Trabajando para que la Cooperación en Salud Funcione Mejor, revisamos la evolución de los niveles de cooperación al desarrollo en salud y hacemos una previsión de la inversión en 2011.

Y es que costear un paquete básico de atención sanitaria para quienes no acceden a ella y descontando lo que pueden dedicar los países empobrecidos, supondría tan sólo el 0,1% de la riqueza de los países OCDE. Sin embargo, ninguno de los países incluidos en este estudio va a dedicar esa cantidad. Reino Unido, el que más destina, llega a penas al 0,076%; Italia, el peor clasificado tras años de reducciones, se queda en 0,017%.

Foto de Médicos del Mundo (www.medicosdelmundo.org/)

En el caso de España, nuestro país dedicó en 2009 el 0,053% del PIB a cooperación sanitaria, porcentaje que se reducirá considerablemente en 2010 y 2011. Resulta cuando menos sorprendente el cambio de prioridades de la cooperación exterior española. Un cambio de prioridades contradictorio con los acuerdos políticos ya alcanzados por todos los grupos parlamentarios con el Pacto de Estado contra la Pobreza, que pide la concentración de la Ayuda en servicios básicos, o las recientes resoluciones al Plan Anual de Cooperación 2011, acordadas por todos los grupos tanto en Congreso como en Senado, y que pedían al Gobierno que se comprometiese a dedicar el 15% de AOD a salud de la misma manera que se compromete a alcanzar el  0,7%.

Javier Ramírez es responsable de Incidencia Política en Salud Global de Acción por la Salud Global


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