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Carta abierta a Ban Ki Moon #right2food #menoscumbresmaslegumbres

Carta abierta a Ban Ki Moon

Secretario General de Naciones Unidas

Excelentísimo Señor,

Nos dirigimos a usted como organizaciones de la sociedad civil que trabajan en la lucha contra la pobreza y sus causas. Se calcula que para 2015 unos mil millones de personas seguirán viviendo bajo el umbral internacional de la pobreza extrema, pese a los esfuerzos realizados para erradicarla. Esta cifra no es ajena a la realidad que se vive en España donde, desde 2008, la tasa nacional de pobreza extrema prácticamente se ha doblado, y la pobreza moderada y severa ha aumentado de manera muy significativa. Desde el inicio de la crisis se registra un aumento de cerca de un millón de personas por año en riesgo de exclusión y de pobreza; ya son casi 12 millones y medio de personas en España, el 26,9% de la población según los datos del INE de 2011.

Creemos firmemente que éste es un momento crucial para que crear un Comité Internacional Permanente que dé seguimiento a los avances en la lucha contra la pobreza, examine sus causas y proponga soluciones eficaces y realistas que permitan erradicar la pobreza extrema. Millones de personas demandan esa respuesta.

Según sus propias palabras, en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, celebrada en junio del año pasado, los líderes de todo el mundo declararon que la erradicación de la pobreza es «el mayor problema que afronta el mundo en la actualidad». Pero, ¿qué va a hacer usted para acabar con este problema? ¿Cuál es la estrategia para afrontar este problema?

Desde que en el año 2000, la comunidad internacional adoptó los ODM, éstos han sido instrumento muy valioso que ha permitido exigir, cuantificar y demandar cambios políticos para  la reducción de la pobreza en el mundo. Se han conseguido grandes avances, pero son insuficientes. Ahora que se aproxima 2015, fecha en la que deberían haberse alcanzado esos objetivos, es necesario ir más allá y apostar por una visión más amplia de la pobreza en el mundo que contemple de forma holística su erradicación.

La erradicación de la pobreza y la lucha contra sus causas debe ser una prioridad ineludible que vaya más allá de los discursos y la teoría. Cada vez que se revisan los ODM, se constata lo mucho que aún queda para alcanzarlos; pero la voluntad política para cumplirlos es escasa. Si no se tienen en cuenta los problemas que se han generado para cumplir con la agenda de los ODM, cualquier revisión correrá el mismo riesgo de quedar en un nuevo listado que no llegue a materializarse, ni a reunir el suficiente apoyo político para situarse en el centro de las decisiones de la comunidad internacional.

Las más de mil organizaciones sociales que formamos la Alianza Española contra la Pobreza creemos que es necesaria la creación de un Comité Internacional permanente para el seguimiento de los objetivos de lucha contra la pobreza y exclusión social, que aborde este problema, sus causas y que plantee soluciones, recomendaciones y alternativas, hasta su total erradicación. No podemos permitirnos revisar el avance de la lucha contra la pobreza una vez al año. Creemos que es necesario que, como Secretario General de Naciones Unidas, proponga la creación de un comité que funcione de forma similar al Panel Intergubernamental contra el cambio climático, creado en 1998, que trabaja a lo largo de todo el año para analizar la situación del cambio climático, denunciar las malas prácticas y proponer soluciones.

En un contexto como el actual, las personas deberían estar en el centro de las políticas públicas; millones de vidas están en juego. Sin embargo, las políticas que se están aplicando no están teniendo en cuenta criterios de protección de los derechos de la ciudadanía, ni se ha contado con ella para implementarlas. Un panel como el que le sugerimos podría vigilar el cumplimiento de mecanismos financieros que deben ser instaurados si no queremos que los niveles de pobreza y desigualdad mundial continúen creciendo sin límite. Urgen mecanismos de reorientación económica, regulación financiera y medioambiental, aplicados desde estructuras institucionales democráticas. Instrumentos que alcancen a todo el planeta y que sean de obligado cumplimiento: la creación de sistemas fiscales eficaces capaces de recaudar  los recursos necesarios para establecer políticas sociales que garanticen el total cumplimiento de los derechos sociales, económicos, culturales y políticos. El Impuesto a las Transacciones Financieras especulativas a nivel global, la lucha contra los paraísos fiscales, la corrupción y la malversación; la revisión de la deuda odiosa y la implantación de políticas fiscales estatales activas y distributivas, son acciones necesarias para acabar con la pobreza y deben ser vigiladas por el Panel Internacional.

La erradicación de la pobreza no debe ser una dádiva en tiempos de bonanza; es una obligación política de los Estados y una cuestión de justicia. En este sentido, la Carta de Naciones Unidas es muy elocuente al defender los derechos humanos fundamentales, la dignidad y el valor de las personas, la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas. Tales principios continúan al día de hoy plenamente vigentes; no son una quimera. En nuestras manos, y en las suyas, está hacerlos realidad.

Firmado,
ALIANZA ESPAÑOLA CONTRA LA POBREZA


Las Naciones Unidas consultan a la ciudadanía acerca del mundo que desean #post2015

Naciones Unidas se ha aliado con organizaciones de juventud, instituciones del sector privado y ONG de todo el mundo para lanzar MY World, la encuesta Global de las Naciones Unidas para un Mundo Mejor. MY World tiene como objetivo preguntar a los ciudadanos y ciudadanas de todos los países cuáles son los temas y cuestiones que más directamente afectan a sus vidas.

Aunque los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) siguen articulando las iniciativas globales de lucha contra la pobreza y mejorarla vida de millones de personas, iniciativas como MY World se han puesto también en marcha con el objetivo de poder incorporar la voz de los ciudadanos y ciudadanas al debate global sobre la futura agenda de desarrollo para el periodo posterior a 2015, fecha designada para el logro de los ODM.

MY World es una encuesta anónima. La única información personal que se solicita a los participantes es su género, edad y país con el único fin de analizar los datos. Los resultados serán presentados a los líderes mundiales y ayudarán a definir cuáles son las seis cuestiones que más influencia ejercen en las vidas de las personas a nivel global.

La encuesta está actualmente disponible en la web www.myworld2015.org en los seis idiomas oficiales de la ONU —inglés, español, francés, árabe, ruso y chino—y pronto se ampliará a otros idiomas. Además, esta encuesta puede completarse también por teléfono (vía SMS y llamando a varios números de teléfono gratuitos) o en papel, gracias al apoyo de una extensa red de organizaciones de base, organizaciones religiosas, grupos de juventud, entidades del sector privado y ONG colaboradoras de todo el mundo.

El objetivo de MY World es ser el punto de entrada de los ciudadanos y ciudadanas en el proceso de consultas post-2015 y dar a conocer a los participantes la plataforma www.theWorldWeWant2015.org, una iniciativa conjunta de la ONU y la Sociedad Civil en la que ciudadanos y entidades colaboran en un debate más extenso e interactivo sobre la agenda post 2015.

Los resultados de MY World serán trasladados al Grupo de Alto Nivel para la Agenda de Desarrollo Posterior a 2015, establecido por el Secretario General, durante los encuentros que tendrán lugar en Monrovia, Yakarta y Nueva York. La intención es que las conclusiones de la encuesta global sean estudiadas por el Grupo antes de la presentación de su informe final al Secretario General de la ONU.

Posteriormente, MY World seguirá recopilando las voces de las personas y compartiendo los resultados con el Secretario General y otros líderes mundiales, de aquí a 2015. Esta iniciativa está coordinada por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, la Campaña del Milenio de las Naciones Unidas, el Overseas Development Institute y la Fundación World Web , con el apoyo de socios colaboradores de todo el mundo.

Las Naciones Unidas y sus socios invitan a los ciudadanos y ciudadanas de todos los países a hacer la encuesta y participar en este proceso de consultas para definir el mundo que queremos más allá de 2015.

Puedes votar en http://www.myworld2015.org


La cooperación demuestra que #EsPosible #CooperaSi

Asistimos a un progresivo debilitamiento del Estado de bienestar y de la protección de lo público.  Los recortes que se están realizando atentan contra los derechos humanos, debilitan la protección que el Estado le debe a la ciudadanía y dinamitan un sistema construido gracias a largas luchas sociales. Entre las políticas sociales recortadas, se encuentra la cooperación al desarrollo que no sólo ve como sus presupuestos adelgazan a pasos agigantados, sino que además, comienza sufrir un cambio en el modelo del propio desarrollo. Se apuesta por el crecimiento económico y se abren las puertas a nuevos actores de la mano de las alianzas público-privadas que delegan a las ONGD y, por tanto, a la sociedad civil, a un segundo plano

Como en el caso del recorte en cualquier otra política social, las consecuencias de estas decisiones golpean directamente a las personas. Proyectos desarrollados durante años están en peligro; algunas ONGD, de hecho, ya se han visto obligadas a cerrar algunos de ellos. A lo largo de mucho tiempo, mano a mano con las poblaciones locales, hemos conseguido importantes logros que ahora pueden verse truncados.

Está demostrado que las políticas coherentes, transparentes, inclusivas, con un enfoque social y no economicista, que parten de la base de la participación de la sociedad civil dan resultados. Logros bien encaminados que demuestran que “Es Posible”. Hay otras formas de hacer las cosas.

Aquí comenzamos una serie con las caras de esos proyectos, con las personas que les dan sentido, sus historias, sus logros, sus proyectos… esas personas, esas comunidades que se ven directamente afectadas por esos recortes.

Esto es lo que nos cuentan:


#Rioplus20: la falta de ambición seguirá condenando a la pobreza a millones de personas

Arranca hoy el tramo de alto nivel de la Cumbre de Río+20 con la llegada de 100 jefes de Estado y de gobierno, entre ellos el presidente español Mariano Rajoy, con gran decepción por parte de la mayor parte de organizaciones de la sociedad civil que seguimos el proceso desde Río.

El documento encima de la mesa sobre el que parece no habrá grandes modificaciones es decepcionante: no plantea críticas sistémicas al actual modelo de desarrollo y no incluye nuevas fuentes de financiación para políticas de desarrollo sostenible. Hasta la Comisaria de Derechos Humanos de la ONU, Navatheen Pillay, considera que el documento de Río+20 es un retroceso.

El texto de Río+20 se queda en meras recomendaciones y muestra una total falta de ambición. Aunque se incluyen menciones a las responsabilidades compartidas pero diferenciadas (reconoce que no todos los países tenemos la misma responsabilidad en el origen por ejemplo del calentamiento global), y alude a la incoherencia de los compromisos de reducción de emisiones con el límite de entre 1,5ºC y 2ºC de incremento de la temperatura, sigue sin reconocer las causas estructurales del cambio climático.

La crisis económica sigue siendo la principal excusa para no adoptar compromisos reales con la erradicación de la pobreza mientras nuestros gobernantes siguen sin apostar por la lucha contra los paraísos fiscales o la aprobación del impuesto a las transacciones financieras (ITF)*, que permitirían conseguir la financiación tan necesaria para el desarrollo. Los Estados además se desvinculan cada vez más de sus compromisos en materia de financiación pública para el desarrollo y dejan en manos del sector privado las contribuciones a este tipo de políticas.

La economía verde parece ser la apuesta de los países del Norte para acabar con la actual crisis socioambiental, una falsa solución ya que los aspectos sociales siguen quedando al margen. Respecto a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) habrá un proceso posterior para su definición que esperamos tenga en cuenta los aprendizajes y la evaluación del estado de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).

En definitiva la negociación oficial que tiene lugar en Riocentro a varios kilómetros de distancia de la Cúpula de los Pueblos, donde la ciudadanía presenta soluciones viables por y para las personas, pasando por la favela de la Rocinha, está muy distante físicamente de los planteamientos de la sociedad civil y parece desarrollarse completamente al margen de la realidad.

20 J-día de acción global: “marcha en defensa de los bienes comunes y contra la mercantilización de la vida

Ante la falta de compromiso de nuestros políticos, saldremos hoy a la calle en este día de Acción Global. Las organizaciones que formamos parte de Coalición Clima presentes en Río+20 participaremos con los siguientes lemas: “el crecimiento infinito y desigual solo beneficia a los mercados” y “necesitamos gobiernos que regulen, protejan y rindan cuentas a la ciudadanía”.

 Por Arantxa García, de Fundación IPADE

*SI QUIERES FIRMAR POR LA IMPLANTACIÓN DE UN IMPUESTO A LAS TRANSACCIONES FINANCIERAS, PINCHA AQUÍ.


La desertificación sigue intensificando las hambrunas y los conflictos #Rioplus20

Con motivo del día mundial de lucha contra la desertificación (17 de junio) y a tan sólo tres días del inicio de la Cumbre Río+20, la Secretaría de Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación ha pedido que la declaración final incluya la gestión sostenible de la tierra como elemento fundamental para poder avanzar en la lucha contra la pobreza.

Su secretario ejecutivo, Luc Gnacadja, pedía compromisos para 2030 con un tasa cero de avance de la degradación de la tierra, tasa cero de degradación de los bosques, así como políticas de prevención de las sequías y mitigación de sus efectos para 2020.

Si no hay compromisos con un uso sostenible de la tierra por y para todos y todas, estaremos abocados a las ya conocidas hambrunas, como la que se está produciendo en el Sahel, y a la proliferación de conflictos. Sin embargo, la declaración final que está encima de la mesa sigue siendo bastante decepcionante en la luchar contra desertificación y no incluye compromisos políticos fuertes en esta línea.

La pérdida de tierra fértil afecta a más de 1.500 millones de personas que viven en condiciones de pobreza y dependen directamente de los ecosistemas para satisfacer sus necesidades básicas. África con el 45% de su territorio amenazado por la desertificación es el continente más afectado y en 2025 podría perder hasta 2/3 de sus tierras de cultivo con el consecuente problema de inseguridad alimentaria.

“El suelo está muy debilitado. Ahora la producción es menor que antes y ya no llega para alimentar a toda la familia. Además, cada año está todo más seco” señala Mamadou, alcalde de Karcia (provincia de Kolda, la región más pobre de Senegal), en el documental “Tukki, la huella ambiental” que aborda la problemática de las migraciones ambientales ante el agotamiento de los recursos naturales. Las previsiones para 2020 hablan de 60 millones de desplazados en el África subsahariana y 135 millones en todo el mundo por este fenómeno.

Cada año 12 millones de hectáreas de tierra se transforman en desierto en las regiones áridas, debido a las sequías y la degradación de la tierra. Esta superficie podría llegar a producir hasta 20 millones de toneladas de cereales anuales que contribuirían a garantizar la seguridad alimentaria de las poblaciones que viven en las tierras secas.

Son necesarios compromisos políticos urgentes en el ámbito internacional para frenar la pérdida de suelo fértil y asegurar las necesidades de alimentación de millones de personas, especialmente en el continente africano.

Las soluciones deben pasar por técnicas de gestión sostenible de la tierra como la reforestación con especies autóctonas y la agroforestería, que ya han contribuido a recuperar más de seis millones de hectáreas en el continente africano. A través de la agroforestería y la agricultura a pequeña escala podrían recuperarse más de 1.500 millones de hectáreas a nivel mundial.

 Por Arantxa García, de Fundación IPADE


Río+20: revaloricemos el desarrollo sostenible #Rioplus20

Entrada por Arantxa García Gangutia, de Fundación IPADE

Bajo el lema “Río + 20: El futuro que queremos”, Naciones Unidas revisará en Río de Janeiro (20-22 jun) los compromisos alcanzados en la cumbre de la Tierra (1992), foro multilateral sobre desarrollo sostenible.

Aunque las expectativas generadas en torno a Río+20 deberían ser muy elevadas, a menos de 15 días del inicio de esta importante cita, el éxito de esta cumbre parece estar ya en entredicho. En un planeta seriamente degradado, donde una minoría rica es responsable de una huella ecológica insostenible, las negociaciones previas no parecen aportar soluciones reales a los millones de personas que viven en condiciones de pobreza debido a la degradación ambiental de nuestro planeta.

En Río 92 se asumió a nivel internacional el paradigma de desarrollo sostenible entendido como “la satisfacción de las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones”, un concepto que integraba no sólo factores económicos, sino también ambientales y económicos. Sobre el papel, esta idea suponía un avance sustancial para promover el bienestar humano y ambiental.

Para progresar hacia este horizonte, se pusieron en marcha el Programa Agenda 21 y se lanzaron las Convenciones de Río en torno a problemas socioambientales globales como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la desertificación. Sin embargo, los estrepitosos fracasos de las tres últimas cumbres de cambio climático (Copenhague, Cancún y Durban) y los escasos avances para frenar la pérdida de biodiversidad y la desertificación, con las implicaciones que ello tiene para nuestra calidad de vida y especialmente para la  supervivencia de millones de personas en países del Sur, no permiten ser muy optimistas sobre los resultados alcanzados en estos 20 años.

Además algunas multinacionales y gobiernos, amparándose en el desarrollo sostenible, han promovido prácticas insostenibles (deforestación para la expansión de monocultivos para agrocombustibles, ganadería intensiva, destrucción de costas por el urbanismo, etc) que nos han llevado a la actual crisis socio-ambiental y que han contribuido a pervertir este concepto.

En Río+20, es necesario revalorizar el desarrollo sostenible, desplazado de las agendas políticas con la excusa de la crisis económica. Debe ser una base legítima para transformar el modelo actual y plantear soluciones reales en relación con la erradicación de la pobreza.

Río+20 debería abordar la necesidad de un cambio radical del modelo de desarrollo vigente, que equilibre realmente medio ambiente, sociedad y economía. La transición real hacia un modelo sostenible debe llevar implícita la asunción de los límites ecológicos del planeta y de las injusticias sociales. RÍO+20 debería abordar temas como la justicia socio-ambiental y reconocer la deuda ecológica que tenemos contraída con las poblaciones de los países del Sur.

Sin embargo, las soluciones que baraja el documento de negociación parecen estar lejos de ser una transformación real hacia un modelo sostenible y justo. Los debates se centran en la llamada economía verde, con grandes intereses del sector privado para perpetuar el actual modelo de crecimiento y pintarlo de verde, aunque sin cambios reales en la base.

La transición hacia una economía verde no puede sustituir al desarrollo sostenible, ya que primaríamos el valor económico de nuestros ecosistemas por encima de los valores sociales, obviando así las necesidades básicas de gran parte de la población mundial, y especialmente la que vive en países del Sur.

Si finalmente en Río+20 se imponen los intereses del sector privado y de algunos gobiernos, estaríamos ante un parche más, un nuevo capitalismo verde que no podrá ser una solución para erradicar la pobreza. Es necesario que se tengan en cuenta las demandas de la mayoría de organizaciones de la sociedad civil: una economía verde justa que incorpore la trazabilidad de los productos y estimule los circuitos comerciales locales, la agroecología para alcanzar la soberanía alimentaria, y un consumo responsable que fomente la eficiencia y la soberanía energética.

 

 


¿Por qué se llama la “Cumbre de la Tierra Río+20? #RioPlus20

Nueva entrega de Marco Gordillo sobre la Río+20

La próxima Cumbre de la Tierra llamada oficialmente Conferencia de Naciones Unidas sobre Desarrollo sostenible se celebrará del 20 al 22 de junio de 2012 en Río de Janeiro, Brasil. Esta cumbre es un nuevo intento de Naciones Unidas para avanzar sobre el compromiso de los Estados y la comunidad mundial en los grandes cambios y los retos de este siglo XXI, desde una perspectiva global que incorpore los aspectos económicos, sociales y ambientales. Tendrá lugar veinte años después de la primera cumbre histórica de Río de Janeiro en 1992 y diez años después de la de Johannesburgo en 2002.

En 1992 en Río se crearon las convenciones para la biodiversidad y contra el cambio climático y la desertificación ¿Avanzamos?

Rio+20 es el nombre que se ha dado tanto a la Conferencia de Naciones Unidas, como a una serie de eventos y actividades paralelos relacionados con ella de manera oficial y no oficial y que tendrán lugar también en otros lugares y fechas. Entre estos podemos destacar  la Cumbre de los Pueblos para la Justicia Social y Ambiental, organizada por grandes redes de ONGs y movimientos sociales del mundo.

Veamos la evolución del diálogo internacional sobre medio ambiente.

El mandato de las Naciones Unidas de la Cumbre de la Tierra Rio+20  (definido en la Resolución 64/236 de la Asamblea General de la ONU adoptada en Diciembre de 2009) invita a los Estados, la sociedad civil y los ciudadanos a “sentar las bases de un mundo de prosperidad, paz y sostenibilidad”, incluyendo tres temas en el orden del día:

1. El fortalecimiento de los compromisos políticos en favor del desarrollo sostenible.

2. El balance de los avances y las dificultades vinculados a su implementación.

3. Las respuestas a los nuevos desafíos emergentes de la sociedad.

Aquí más información sobre Río+20

Documento de Preguntas Frecuentes (en Inglés)

Río +20: El reto de una economía sostenible para el siglo XXI

Río+20 es una oportunidad para redefinir la visión del desarrollo futuro


El “acaparamiento de tierras” un caso de #injusticia mundial – por CONFER (Justicia y Solidaridad)

Comprar tierras de un país extranjero es algo relativamente “normal” en nuestros días. Es lo que hacen las grandes multinacionales para llevar a cabo sus proyectos de extracción de materias primas, de producción de energía, etc. Muchas veces estos proyectos llevan consigo graves problemas por su impacto ambiental o social, o por los conflictos armados que general. Es el caso e Bolivia, de Chile en lo ambiental, o el sangrante conflicto por la extracción del coltán en Ruanda y la República democrática del Congo.

Pero el “acaparamiento de tierras” tiene, en estos momentos, una incidencia todavía más trágica en lo que afecta a la crisis alimentaria mundial y a las hambrunas que se vienen desarrollando en Etiopía, Somalia, del tal Niger, o los conflictos sociales por la expulsión de campesinos en Brasil, Paraguay, etc.

1. El qué consiste en “acaparamiento de tierras
“Imagine que España cediera la gestión de un territorio del tamaño de Extremadura a una empresa extranjera. O que hubiera españoles que pasaran hambre mientras compañías foráneas produjeran comida en España que luego exportarían a sus países de origen. Parece difícil de creer, pero esa es la situación que se está dando en algunos países del África subsahariana” (José Miguel Calatayud, en El País, 7-10-2011).

Según el IIED (Instituto Internacional para el Medio Ambiente y el Desarrollo), desde el año 2008, año en que se desata la crisis por el alza de precios de los alimentos, este “acaparamiento de tierras”  se viene produciendo en el mundo a gran escala. ¿Por qué? Las cosas son tan sencillas como las que decía Gwynne Dyer, periodista independiente en el New Zeland Herald en mayo de 2009:

“¿No estaría bien que no tuvieras que competir por las escasas reservas de cereal, a precios inflados, en el mercado de grano internacional, cuando los precios se disparan? ¿No sería genial que en vez de eso pudieras confiar en tu propio suministro de alimentos, aunque no esté emplazado en tu propio país? Esto es por lo que la mayoría de los países que dependen fuertemente de las importaciones de alimentos están enzarzados en la actual carrera por conseguir tierras en África”.

Dicho de otro modo:
“El acaparamiento de tierras consiste en la sustracción de tierras rurales por parte de inversores internacionales para darles un uso comercial al mismo tiempo que niegan el acceso a esas tierras a la gente que tradicionalmente las usaba para ganarse la vida. Se llama acaparamiento precisamente porque no se consulta a la gente que normalmente usaba esa tierra y sus intereses no se tienen en cuenta”  (Michael Ochieng Odhiambo, director ejecutivo del Instituto para la Resolución de Conflictos por Recursos, con sede en Kenia y autor del informe Presiones comerciales sobre la tierra en África para la Coalición Internacional de las Tierras).

2. Algunos datos:
Según el informe “Tierra y poder”, de Oxfam (septiembre 2011), desde el año 2001 se han vendido, arrendado o concedido en todo el mundo 227 millones de Ha. de explotación a inversores internacionales en el mundo. De ellas, 63 millones sólo en África (Global Land Project). Según el mismo informe:

  • Uganda: El gobierno ha cedido 20.000 Ha. en el distrito de Kiboga y Mubende a la empresa New Forests Company (NFC) para producir eucaliptos y pinos para madera y para generar bonos de carbono para vender a empresas contaminantes.
  • Etiopía: El gobierno ha cedido 11.900 km2 a empresas privadas y ha puesto en el mercado otras 30.000, desalojando a unas 250.000 personas hasta 2011, cuando hay 13 millones de personas que necesitan ayuda humanitaria para comer. En la región de Gambella, más de 2.500 km2 de tierra fértil se han alquilado a 36 países. La multinacional India Karuturi (Bangladesh), una de las empresas de agroindustria más potentes del mundo, ha alquilado 311.000 Ha. para producir arroz para la India. El millonario saudí Al Amoudi, a través de la Compañía Star ha invertido más de 2.000 millones de dólares en compra de tierras en Etiopía.
  • Sierra Leona: Según el Instituto Oakland de California, se han arrendado 500.000 Ha. o están en vías de negociación. Sin embargo, el PAM (Programa Alimentario Mundial) estima que la mitad de la población padece inseguridad alimentaria.
  • Mozambique: Mientras que el 35 % de las familias padecen inseguridad alimentaria crónica, entre 2007-2009 se aprobó la cesión de 433.000 Ha…
  • RDC (República Democrática del Congo): 10 millones de Ha. alquiladas a empresas agroindustriales por 90 años.
  • Madagascar: La multinacional Daewoo Logistics adquirió una plantación de 1.300.000 Ha. para maíz de exportación: 10.000 toneladas de maíz para la mitad de la demanda de Corea del Sur (5 millones de toneladas actuales, equivalentes al 5 % del comercio mundial).
  • Paraguay: el 70 % de la superficie cultivable pertenece a latifundistas de empresas brasileñas para la producción de soja transgénica de cara a la exportación.
  • Y según la Declaración “¡Detengamos el acaparamiento de tierras!” de la Conferencia Internacional de Campesinos para deterger el acaparamiento de tierras, 17-20 noviembre 2011, en  Mali,  “El gobierno se ha comprometido a entregar 800.000 Ha. a inversores extranjeros.  Se trata de tierras que han pertenecido a las comunidades durante generaciones, incluso siglos, mientras que el Estado de Malí existe sólo desde los años 1960″.

3. ¿Quiénes son los principales compradores?
Fundamentalmente son países, en concreto, como India, Arabia saudí, Kuwait, Qatar, Bahrein, y sobre todo China en Cuba y México. Los otros países compran tierras en Rusia, Ucrania, Brasil, Pakistán, Filipinas, Indonesia, Sudán, Mozambique… Empresas de Suecia, Alemania o Reino Unido realizan acuerdos también con Angola, Kenia, Zambia, RDC, Senegal, Mali, Suazilandia o Botswana…

4. Para qué se realiza este “acaparamiento de tierras”

1) Para garantizar el autoabastecimiento de alimentos de los países cuya alimentación depende de la importación ante la progresiva escasez de tierras cultivables y la “volatilidad” de los precios de los alimentos.
El “acaparamiento de tierras” se realiza libre de impuestos por parte del gobierno del país que vende sus tierras.
Se compran las mejores tierras (acceso al agua, fertilidad, infraestructuras y proximidad de los mercados). Con frecuencia se aduce que muchas de estas tierras, vistas vía satélite, son “tierras ociosas” con densidad de población inferior a 25 personas/km2.
Pero, ¿qué son tierras “ociosas”? ¿No se usan para rotación de los cultivos, pastoreo, caza, etc.? ¿No tienen otros usos “secundarios” como el forraje, nueces, frutos, raíces, hierbas medicinales y aromáticas, tintes, cuerdas, maderas, materiales para techos…? ¿No son también espacios para acontecimientos sociales, culturales, ceremoniales, espirituales, que dan identidad y bienestar a la comunidad?
2) Para especulación. Ante la crisis financiera inmobiliaria, el objetivo se centra en la compra de tierras para producir alimentos que se almacenan a la espera del alza permanente de los precios provocada, entre otras cosas, por la misma especulación.
Se trata de una auténtica “bancarización” de la tierra. Según el BM, de 56 millones de Ha. relacionadas con acuerdos a gran escala en 2011, en un 80 % de estas tierras no se había llevado a cabo ningún proyecto.
3) Para producir biocombustibles y bioplásticos, con objeto de frenar el cambio climático por la utilización y, al mismo tiempo, agotamiento progresivo de los combustibles fósiles (el petróleo sobre todo), como el “etanol”.
Un 70% de los coches vendidos en Brasil actualmente disponen de un motor preparado para funcionar indistintamente con gasolina o etanol.
Estados Unidos, en 2010, preveía utilizar el 25% de los cultivos de maíz para producir 26.500 millones de litros de etanol. Actualmente cuenta con 97 plantas productoras con capacidad para 17 millones de litros de etanol y existen otras 35 en construcción que producirán 8.300 millones de litros adicionales.
4) Para otros usos distintos de la alimentación. Ya hemos hablado de los biocombustibles. Añadamos a ello las “plantaciones forestales, la minería, los proyectos de infraestructuras, los embalses, el turismo, los parques naturales, la industria, la expansión urbana y los fines militares…” (Cf. Via Campesina), la producción de madera, textiles, papel…

4. ¿Puede haber algo positivo en la compra de tierras?
Evidentemente. La compra de tierras puede ser una oportunidad para la creación de puestos de trabajo en agricultura y sectores relacionados con ella, para el desarrollo de infraestructuras rurales, para la construcción de escuelas y centros de salud, para conocer nuevas tecnologías agrícolas, para la estabilidad de los precios de los alimentos, para un aumento de la producción ante la demanda cada vez mayor de alimentos…

5. Pero, ¿cuál es la realidad?
El problema fundamental es la falta de transparencia de los acuerdos entre los gobiernos que compran y venden, que impiden conocer las condiciones con las que estos acuerdos se realizan.

Por otra parte, éstos se realizan desde una desigualdad de fuerzas entre quienes compran y quienes venden, lo que facilita la imposición de acuerdos en los que el país vendedor sale perdiendo, además de los intereses inconfesados de los gobiernos vendedores, generalmente corruptos.

El “acaparamiento de tierras” lleva consigo el desplazamiento de los minifundistas campesinos que viven, a veces desde siglos, en esas tierras, y no pueden acreditar documentos de propiedad por lo que son los gobiernos quienes realizan los acuerdos al margen de sus derechos ancestrales sobre la tierra.

Los mismos gobiernos se sienten impotentes a la hora de hacer cumplir los acuerdos. Son miles de casos en que los campesinos son desalojados a la fuerza de sus tierras.

Y, finalmente, los acuerdos traen consigo problemas de insostenibilidad ecológica: amenazas contra la biodiversidad, las reservas de carbono y los recursos de tierra y agua. La utilización de fertilizantes y la irrigación pueden acarrear problemas de sostenibilidad a largo plazo: salinidad, saturación del agua, erosión del suelo, etc.

6. Algunas consecuencias del “acaparamiento de tierras”
“Mientras todo esto ocurre, la proporción de tierra disponible para la agricultura en el mundo ha alcanzado su pico máximo. De hecho, actualmente se está reduciendo, a medida que se pierde superficie agrícola por la urbanización y la degradación del suelo” (Informe Oxfam “Tierra y Poder”).

Los grupos más marginados, susceptibles de sufrir “acaparamiento de tierras” se convierten en “trabajadores agrícolas sin tierra”, perdiendo su seguridad alimentaria y la oportunidad para su desarrollo.

A ello habría que añadir su incidencia sobre todo para la mujer, tal como denuncia Vía Campesina: “A pesar de que las mujeres producen la gran mayoría de los alimentos en el mundo y de que son responsables del bienestar familiar y comunitario, las estructuras patriarcales existentes siguen provocando que ellas se vean despojadas de las tierras que cultivan y de su derecho a los recursos. Teniendo en cuenta que la mayoría de campesinas no tienen derechos a la tierra seguros y legalmente reconocidos, están particularmente expuestas a sufrir desalojos”.

“Para las mujeres en todo el mundo, la falta de acceso y control sobre la tierra es un factor determinante (y también un resultado) de la desigualdad de género.

En Guatemala, por ejemplo, el 8 por ciento de los agricultores posee el 78 por ciento de la tierra en producción; de los pequeños propietarios que controlan la tierra restante, sólo un 8 por ciento son mujeres.

En las áreas rurales, la falta de acceso a la tierra obliga a muchas mujeres a vender su fuerza de trabajo en explotaciones que producen cultivos comerciales, donde
les pagan menos que a los hombres.

Las trabajadoras agrícolas, además, pueden sufrir violencia y acoso sexual, discriminación y devaluación de su trabajo. Las mujeres que viven en zonas rurales a menudo terminan soportando la doble carga de abastecer y cuidar del hogar cuando los hombres emigran en busca de empleo, otra consecuencia de la escasez de tierra. (Informe de Oxfam, Tierra y Poder).

7. Cuáles serían las condiciones para que la compra de tierras tuviera todas las garantías.

1) Según el BANCO MUNDIAL

1.    Respetar los derechos a la tierra y a sus recursos. Se reconocen y respetan los derechos actuales a la tierra y a los recursos naturales.

2.    Garantizar la seguridad alimentaria

3.    Asegurar la transparencia, el buen gobierno y un ambiente propicio y favorable.

4.    Consultas y participación. Se consulta a todos los que vayan a ser afectados materialmente.

5.    Inversión agrícola responsable. Los inversionistas se cercioran de que los proyectos respeten el orden legal.

6.    Sostenibilidad social

7.    Sostenibilidad ambiental. Los impactos ambientales de un proyecto se cuantifican y se toman medidas correspondientes para estimular el uso sostenible de los recursos, minimizando el riesgo de los mismos.

2) Según UMOYA (Federación de Comités de Solidaridad con África Negra)

1.    No sólo se deben reconocer y respetar los derechos legales actuales sobre las tierras, sino sobre todo los consuetudinarios y ancestrales.

2.    Estamos en desacuerdo con el concepto de seguridad alimentaria. Los campesinos piden soberanía alimentaria, con todo lo que esto conlleva: reforma agraria, reparto equitativo del agua, los bosques, defensa del territorio que constituye la cultura de los pueblos y su identidad.

3.    Estamos en contra de que los industriales negocien con la comida, como si se tratase de una mercancía más.

4.    Debe consultarse a los campesinos para saber qué tierras necesitan y en qué condiciones para el desarrollo personal, familiar y el de sus pueblos y naciones.

5.    La reforma agraria se hace inaplazable.

6.    La sostenibilidad social sólo se hará viable si se llevan a cabo las propuestas anteriores.

7.    Igualmente, la sostenibilidad ambiental se logra con mucha mayor efectividad defendiendo y promoviendo la agricultura campesina que, según demuestran estudios realizados, eliminaría el 80% de contaminación por CO2.

3) Según el Informe Oxfam Tierra y Poder:

1.    Deben respetarse los derechos de las comunidades afectadas por estos acuerdos y atender a sus reclamaciones, y quienes obtienen beneficios con los acuerdos internacionales deben contribuir a garantizar que esto suceda.

2.    Los gobiernos deben adoptar estrictos estándares internacionales sobre la gobernanza de la propiedad de la tierra y la gestión de los recursos naturales.

3.    Los gobiernos receptores deben respetar y proteger todos los derechos existentes sobre la tierra y garantizar que se aplique el principio de consentimiento libre, previo e informado, así como que las mujeres dispongan de los mismos derechos de acceso y control sobre la tierra.

4.    Los inversores deberían respetar todos los derechos existentes sobre la tierra… así como buscar alternativas a la pérdida de derechos sobre las tierras por parte de los pequeños productores y productoras de alimentos… Evaluaciones adecuadas del impacto social y ambiental (incluyendo el uso del agua) y abordar los asuntos relacionados con la seguridad alimentaria.

5.    Las entidades financieras y compradoras deberían asumir su total responsabilidad en la cadena de suministro y exigir a todas las operaciones agrícolas que financian o utilizan como proveedores que respeten estos principios y corrijan los problemas existentes.

6.    Los gobiernos de los países de origen deberían exigir a las compañías que invierten en el extranjero lo siguiente:

  • hacer públicas todas sus actividades y garantizar que se apliquen estándares y salvaguardas para proteger a los pequeños productores y productoras de alimentos y a las poblaciones locales, incluyéndolos los proyectos financiados por organizaciones financieras de desarrollo como la rama de préstamos privados del Banco Mundial,  la Corporación Financiera Internacional.
  • Deberían eliminar de la legislación nacional las medidas que fomentan las adquisiciones de tierra a gran escala imprudentes, entre ellas los mandatos sobre biocombustibles, evitando además introducir nuevas medidas de este tipo.

7.    La ciudadanía puede exigir responsabilidades a los inversores y empresas a través de las urnas, y de sus decisiones de consumo, así como con sus fondos de pensiones e inversiones. Las organizaciones de la sociedad civil, junto con los medios de comunicación y los institutos de investigación, pueden hacer uso de los mecanismos de rendición de cuentas, mostrar las malas prácticas, reconocer las buenas prácticas y contribuir a una mayor transparencia.

REDACTADO POR CONFER (Justicia y Solidaridad) Más información: jyp@confer.es
8. Fuentes:
* Informe “Tierra y poder” (Oxfam-Intermón): www.oxfam.es/es/crece/policy/tierra-y-poder
* José Miguel CALATAYUD: “África está en venta”, en El País (7 de octubre de 2011)
* Vía campesina: Declaración “¡Detengamos el acaparamiento de tierras, ya!”
www.cloc-viacampesina.net/es/temas-principales/reforma-agraria/803-declaracion-de-la-conferencia-idetengamos-el-acaparamiento-de-tierras-ya
* Joachim VON BRAUN y Ruth MEINSEN-DICK, “Adquisición de tierras en países en desarrollo por parte de inversores extranjeros: riesgos y oportunidades”, en Revista Africana noticias. Revista de prensa africana, mayo 2009, Págs. 13-18
* Gwynne DYER, “Los especuladores de la tierra en África, en terreno movedizos”, en revista Africana noticias, mayo 2009, Págs. 19-20
* Revista Umoya, nº 62, 1er trimestre 2011: “Documento del Banco Mundial y la FAO sobre el crecimiento del interés global por las tierras”, Págs. 28-30
* DEPARTAMENTO DE ESTUDIOS Y DOCUMENTACIÓN DE MANOS UNIDAS, “Las tierras como negocio”, en Boletín Manos Unidas, nº 180, julio-septiembre 2010, Págs. 15-22


¿Es posible un #modeloalternativo?

Después de un tiempo sin escribir, hemos encontrado dos cosas que con seguridad os resultarán interesantes. Os animamos a leer el fragmento de la tribuna de Gustavo Duch (aunque si tenéis tiempo, también leed el artículo completo) y, además, a ver el vídeo-documental que aparece en el enlace. No tiene desperdicio.

“Puede ser difícil de aceptar, pero desde el punto de vista ecológico no hay posibilidad alguna de mantener un planeta con recursos finitos basándonos en modelos de crecimiento ilimitado. No existe tierra cultivable suficiente para mantener una agricultura produccionista que alimente a las personas, alimente a la ganadería intensiva, y que -como nos explican ahora- genere la energía del futuro, los biocombustibles. No podemos aceptar más políticas de crecimiento económico sabiendo que esconde la generación de pobreza y compromete la vida de las generaciones futuras. Entonces, aparece la propuesta y la necesidad de pensar en el decrecimiento: supeditar el mercado a la sociedad, sustituir la competencia por la cooperación, acomodar la economía a la economía de la naturaleza y del sustento, para poder estar en condiciones de retomar el control de nuestras vidas. La ciudadanía del mundo no pierde nada, pierden las corporaciones. El decrecimiento nos llevará a vivir mejor con menos: menos comida basura, menos estrés, menos pleitesía al consumo. Y también aquí el modelo agrícola puede ilustrar bien estas propuestas. Devolver el control de la agricultura a los campesinos, que con la complicidad del resto de la sociedad, aseguren mediante modelos productivos ecológicos (donde los ecosistemas no están al servicio de la economía, sino al revés), consumo de temporada y distribución en mercados locales de alimentos sanos. Apostar por el decrecimiento es encarrilarse en un nuevo rumbo, donde más gente encontrará lugares de vida y trabajo que sin dañar el medio ambiente y sin competir y empobrecer otras regiones, puedan asegurar alimentos de buena calidad y buenos sabores para nosotros, las poblaciones del Sur y las futuras generaciones.”

Tomado del artículo de Gustavo Duch Guillot para “El País” del 21 de septiembre de 2007, “El decrecimiento”. http://www.elpais.com/articulo/cataluna/decrecimiento/elpepuespcat/20070921elpcat_5/Tes


#DerechoaSoñar: El mundo que queremos

En estas fechas en las que tendemos a soñar con más ganas, la Coordinadora de ONG para el Desarrollo-España ha animado a empezar con la “ilusión” de ser agentes de cambio en un año que “va a ser complicado” por la coyuntura económica y muestra su convicción de que “el cambio es necesario y es posible” porque “todas y todos contribuimos a construir una mejor sociedad”.

Durante la producción del “Derecho a Soñar”, la Coordinadora ha afirmado que “no todo se consigue con dinero”, y que “hay muchos sueños que están ahí y que se pueden cumplir”.

“El Derecho a Soñar” es un conjunto de vídeos de la sociedad civil que recoge una parte de esos sueños y propuestas de cambio y cuyo resultado muestra el optimismo, la ilusión, el compromiso y la exigencia del mundo que queremos y por el que apostamos.

La campaña Pobreza Cero nos invita a soñar con un mundo posible: el mundo que queremos. Esta iniciativa parte del proverbio africano “mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”, y se enmarca en una iniciativa global que coincide con el lanzamiento del informe del Llamado Mundial de Acción contra la Pobreza (GCAP[1] por sus siglas en inglés) sobre “El Mundo que Queremos”.

“Los sueños son más necesarios”

En un momento en el que parece que la sociedad civil no tiene nada que decir, y en el que el individualismo parece haberse apoderado de todo, el “derecho a soñar” intenta demostrar que estamos interconectados como ciudadanía y que, a través de nuestras acciones cotidianas y nuestras reivindicaciones políticas podemos contribuir a cambiar el rumbo de las cosas.

Tal y como Francisco Segarra, psicólogo clínico y coordinador general de la Clínica del Sueño Estivil, ha afirmado “todos soñamos, pero la mayoría de las veces lo hacemos dormidos, sin embargo, en estas fechas soñamos despiertos”, ha señalado, a la vez que insiste en que “es el momento de soñar con lo que cada uno quiere y desearlo con todas las fuerzas”.


[1] The Global Call to Action Against Poverty began as a movement to bring civil society together, across specific areas of thematic, geographic, or constituency focus, to unite diverse actions against poverty and inequality.


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