‘Top manta’, negocio ilícito – @frmat

Artículo publicado en “El Periodico” el 16 de agosto de 2015. Podéis encontrar el articulo en el propio periódico en este enlace.

En ocasiones son prácticas ilegales. En otras, legales pero ni ética ni socialmente responsables. Por un lado, condiciones laborales absolutamente indecentes. Jornadas larguísimas, sueldos increíblemente bajos que obligan a los trabajadores a tener que vivir en condiciones infrahumanas y con la angustia de perder el trabajo. Por otro, no pagan impuestos. Mientras el ciudadano paga religiosamente sus impuestos, ellos no lo hacen. Ni aquí ni en ninguna parte, y esto es competencia desleal. Esto les coloca, frente al resto, en una situación de privilegio que no es justa. Hay que denunciar con firmeza estas prácticas y hay que ser implacable con sus responsables.

Y no. No estoy hablando del top manta de nuestras ciudades.

Hablo de las grandes empresas multinacionales que operan en todo el mundo. Tienen sus sedes en paraísos fiscales, y con ayuda de asesores y de leyes hechas a medida prácticamente no pagan impuestos ni en los países donde producen ni en los que venden. El resultado es, por ejemplo, que todos los impuestos que dejan de pagar en África superan con creces lo que después los diferentes gobiernos donanen concepto de cooperación internacional.

El top manta son migajas al lado del volumen de negocio de estas grandes empresas.

Aunque presuponemos un canal de producción y distribución lícito y otro ilícito, de hecho el comercio internacional es un top manta a gran escala. Así, el 65% del dinero que se pierde en África es por la elusión de impuestos de las empresas transnacionales. Más del 50% del comercio mundial pasa por un paraíso fiscal. Y así es como el 1% de personas más ricas del mundo tiene tanta riqueza como el 99% restante. Si nuestros gobiernos pusieran el énfasis en luchar contra las ilegalidades y alegalidades del comercio internacional, y contra las disfunciones y los desequilibrios que provocan, en todo el mundo las personas tendrían muchas más oportunidades. Suficientes, probablemente, para no tener que venir masivamente en Europa a malvivir, y estarían más capacitadas para poder exigir sus derechos a sus gobiernos.

Si miramos los tristes sucesos de Salou desde esta perspectiva, quizá sea más fácil poner cada cosa en su lugar y en su dimensión. Quizá así entenderemos mejor el drama que se ha vivido y la reacción que ha habido.

Y tal vez podamos tener una visión más serena y más global. Porque el mundo es realmente global, aunque nuestras leyes, nuestras herramientas y nuestra mirada no lo sean, y nos cueste pensar en responsables y soluciones más allá de nuestras fronteras. Lamentablemente, los políticos que nos dicen «primero los de casa» o que «limpiemos» nuestras ciudades, los que hacen leyes como la ley mordaza o los que olvidan que el verdadero compromiso internacional de un país no es con el comercio sino con la justicia global, no nos están ayudando nada a entenderlo.

 

Francesc Mateu i Hosta, vicepresidente de la Coordinadora de ONGD-España


Algo más que ayudar en la emergencia

19 de agosto Día Asistencia Humanitaria

Desde hace ocho años, la agenda de días mundiales de Naciones Unidas cuenta con una cita el 19 de agosto para “llamar la atención sobre las necesidades humanitarias en todo el mundo y  recordar la importancia de la cooperación internacional para satisfacerlas”.

El día de la Asistencia Humanitaria nos recuerda que son muchas las personas que han sufrido desastres naturales o conflictos que los han alejado de su vida cotidiana y les hace necesitar la solidaridad de todo el mundo para poder seguir viviendo. Desgraciadamente son muchas las personas que en estos momentos precisan de la ayuda humanitaria para mantenerse en pie: millones de personas en Nepal están rehaciendo su vida tras el terremoto de abril, los conflictos armados de Siria, Sudán del Sur, Afganistán, etc. mantienen a la población en situación de emergencia, sin poder recomponer su vida y necesitando el apoyo de las organizaciones humanitarias para cubrir sus necesidades más básicas. Pero también permanece dependiente de la ayuda humanitaria la población saharaui que, sin solución política al conflicto por el territorio, sigue viviendo en precario en lo que fueron campos de refugiados provisionales y hoy son su hogar tras el paso de 40 años, al igual que gran parte de la población palestina.

La ayuda humanitaria es una necesidad inminente, una respuesta de la comunidad internacional ante una situación de emergencia, ante una catástrofe natural, pero también es una acción de contención en medio de un conflicto que no encuentra soluciones y que mantiene a la población en medio del dolor y el sufrimiento, sin acceso al agua, a la salud, a la propia comida que necesita cada día.

Las ONG somos parte de esta respuesta humanitaria, algunas especializadas directamente en la ayuda de emergencia, y otras contribuyendo a la necesaria reconstrucción cuando pasa la primera hora de atención tras el desastre. Pero no podemos dejar que la emergencia se enquiste y se convierta en dependencia permanente, ni que la ayuda solidaria y ciudadana que se gestiona desde organizaciones humanitarias solape la inacción de los estados para resolver las crisis.

Cada vez somos más las organizaciones que nos damos cuenta de la necesidad de presionar, de difundir realidades injustas y de no dejarnos utilizar por quienes toman parte en los conflictos. Detrás de la emergencia humanitaria también hay decisiones políticas que ayudan o entorpecen la recuperación de una vida normal y el adecuado acceso a derechos de una población. En InspirAction combinamos el trabajo de ayuda humanitaria con el trabajo de incidencia porque creemos en una acción integral para luchar contra la pobreza. Como parte de la Fundación Christian Aid Internacional respondemos con agilidad ante situaciones de emergencia, pero de forma continuada trabajamos en redes de incidencia para defender los derechos humanos y tener presente que la respuesta solidaria de la comunidad internacional no puede ser sólo puntual y a medida de los desastres, sino que tiene que ser un clamor de justicia global y plantee los problemas y las soluciones para quienes más sufren.

Este día mundial de la Asistencia Humanitaria también rinde homenaje a quienes han perdido la vida trabajando en la emergencia y el socorro, recordando el atentado terrorista contra la sede de Naciones Unidas en Bagdad donde, un 19 de agosto de 2003, murieron 22 personas.

Reconocer así el trabajo de quienes dedican su esfuerzo como cooperantes y profesionales de la ayuda humanitaria es justo ya que esas personas realizan su tarea en las condiciones más difíciles. Aunque sin duda lo importante es que comparten quehacer con quienes sufren directamente las consecuencias de un terremoto o unas inundaciones, o quienes huyen de un conflicto armado dejando atrás todo lo que tenían. Esas personas que hoy en nuestro mundo siguen necesitando ayuda directa para cubrir sus necesidades básicas e indignación y petición de responsabilidades por parte de la ciudadanía ante quienes dirigen nuestros estados para que respondan con diligencia y con solidaridad.

 

Corina Mora Torrero. Incidencia y Comunicación. InspirAction

 


Julio, mes de la infancia y la juventud #EYD2015 #AED2015 #FFD3

Marta Burgo Arregui

Campaña África cuestión de vida, cuestión debida. REDES.

Cuando los líderes mundiales firmaron la Convención sobre los Derechos del Niño, hace 25 años, prometieron garantizar a todos los niños y niñas el derecho a la vida, la educación y la salud, a recibir un trato equitativo y a ser escuchados. ¿Han cumplido sus promesas? Nelson Mandela dijo: “Nada muestra mejor el alma de una sociedad que la manera en que trata a sus hijos”. ¿Pueden esperar un futuro mejor los niños y las niñas de hoy? ¿Y los de mañana?

Según UNICEF la mortalidad entre los niños menores de 5 años se ha reducido más de un 50% y el peso inferior al normal y la desnutrición crónica ha disminuido un 42% y un 41%, respectivamente. Su informe ‘Progreso para la Infancia: Más allá de las estadísticas’ evidencia que aún hay cerca de 6 millones de niños menores de cinco años que mueren cada año y 58 millones de pequeños que no asisten a la escuela primaria.

Las estadísticas de los ODMs demuestran un profundo grado de inequidad a nivel mundial, con África Subsahariana llevándose la peor parte en la mayoría de los indicadores, especialmente en relación con la infancia y la juventud. Millones de niños y niñas no tienen acceso a servicios básicos como agua potable, atención médica o educación. No tienen posibilidad de crecer, aprender jugar y sentirse seguros. Unos viven en grandes ciudades y otros en zonas rurales pero todos tienen una característica común. Son niños y niñas invisibles. Desde REDES, la Red de Entidades para el Desarrollo Solidario[1], mantenemos nuestro compromiso firme en 38 países del África Subsahariana con una especial atención a la infancia con necesidades especiales, con discapacidades, en riesgo de exclusión social, huérfanos, niños y niñas de la calle que vienen de conflictos armados y entornos violentos, con programas de acogida y reinserción.

Esa es nuestra tragedia: saber de la existencia de menores vulnerables, pero invisibles, saber que esa especie de ángeles sucios nos acompañan continuamente pero que los hemos decido ignorar. El resto es comprender el riesgo como oportunidad. Hay millones de niños y niñas que ha podido enfrentar las situaciones de riesgo en las que viven y han salido victoriosos gracias a la presencia oportuna de personas e instituciones que han sabido hacerse cercanas. El maltrato, el abuso, la negligencia son problemas, todos ellos versiones distintas y complejas del problema: la injusticia. [2]

En 2013 el Africa  Child policy Forum publicó “Africa’s Children and the Post-2015 Development Agenda[3]” con el objetivo de llamar la atención sobre la importancia de poner  a los  niños y su seguridad en el centro de los programas para el desarrollo actual y futuro de África. Por eso propone un marco para la acción que identifica prioridades para garantizar que el bienestar y los derechos de los niños de África están protegidos, promovidos y cumplidos en la agenda de desarrollo post- 2015. Si bien es evidente y prometedor el crecimiento económico que vive actualmente el continente africano, éste debe ir acompañado de mejoras sociales, de mejores políticas de desarrollo, y de un reparto equitativo y justo de su riqueza.

En 2014 y coincidiendo con el 25 Aniversario de la adopción de la Carta Africana sobre los Derechos y el Bienestar del Niños, publicaba otro informe[4] sobre la violencia contra los niños y niñas en África que concluye con una serie de recomendaciones a los gobiernos para que promuevan estrategias, incluyendo medidas legales y medios para implementarlas. El informe subraya que la pobreza es la mayor fuente de sufrimiento y la principal causa de estas situaciones de violencia, señalamos algunas:

  • Según la OIT, 200 millones de niños trabajan forzados en el mundo y 48 millones los hacen en África Subsahariana.
  • Las formas más corrientes de esclavitud estricta de menores en África son la explotación sexual comercial, los trabajos en minas y en explotaciones agrícolas (cacao y caña de azúcar), servicio doméstico u otros tipos de trabajo forzoso.
  • Según Oxfamcientos de miles de niños son comprados a sus padres por una miseria, e incluso robados, con el propósito de trasladarles a las plantaciones de Costa de Marfil y esclavizarles. Son niños que provienen de Mali, Togo o Burkina Faso, cuyos padres malviven en la indigencia y son engañados con la esperanza de que sus hijos puedan enviar algo de lo que ganan desde la plantación. Suele tratarse de niños de entre 11 y 16 años, que son obligados a trabajar entre 80 y 100 horas a la semana.
  • Según la Unión Africana más de 30 millones de niños en edad escolar no asisten a la escuela.
  • La desnutrición infantil sigue siendo la mayor causa de la muerte de los niños africanos. La mitad de los niños menores de cinco años mueren a causa de una alimentación deficiente según la OMS.
  • De los 25 países del mundo con tasas más altas de mortalidad infantil 12 son países africanos ricos en recursos naturales.

Infancia desplazada

Chad_InfanciaSegún el último informe de Entreculturas[5], actualmente en África se identifican 8 conflictos armados que han provocado hasta ahora el desplazamiento forzoso de más de 14 millones de personas. Tan solo en Sudán del Sur, más de un millón de niños y niñas no han conocido otra realidad que la de las zonas de desplazamiento y los campos de refugiados.

  • Según Save the Children más de 100000 niños y niñas están expuestos a sufrir abusos sexuales, a ser reclutados por grupos armados y a sufrir hambrunas y enfermedades en República Centroafricana.
  • Unos 800.000 niños se han visto obligados a huir ante la violencia de Boko Haram, según Unicef. Miles de menores han huido en las últimas semanas de Burundi.
  •  3 millones de niñas en África, están expuestas cada año a la mutilación genital..
  • Cada año, unas 15 millones de niñas alrededor de todo el mundo son obligadas a casarse sin poder opinar sobre ello. En 2011, el 42% vivía en el oeste de África.

El reconocimiento por parte de la sociedad de la existencia de tal violencia es el punto de partida indispensable. Los más vulnerables necesitan de una protección adicional para garantizar su bienestar y sus derechos.

[1] REDES es una agrupación de 54 entidades dedicadas a la Cooperación al Desarrollo. Constituye una de las agrupaciones de ONGD de España con mayor presencia y trabajo en África Subsahariana.

[2] REDES. Comprometidos con África. http://www.africacuestiondevida.org/old_spip_files/IMG/pdf/ComprometidosconAfrica.pdf

[3] https://app.box.com/s/uvjf593p2cah6s3hamug

[4] The African Report on Violence Against Children.  https://app.box.com/s/iclv9c70sigmceyl30ym

[5] Derecho a jugar y aprender sin jugarse la vida. El impacto de los conflictos en la educación de niños y niñas. https://www.entreculturas.org/es/noticias/por-los-derechos-de-los-ni-os-y-ni-refugiados#sthash.Gx7tDi3r.dpuf

 


El grupo más grande y con mayor valor del mundo

El grupo más grande y con mayor valor del mundo, y que ha demostrado que puede superar cualquier crisis https://www.youtube.com/watch?v=7JhK_eToVqA


2015: ¿el año que todo cambió? #AED2015 #Action2015

Artículo de Jose Manuel Gómez
Responsable de Comunicación Externa de ONGAWA

Si en un barco se estropea un motor mientras cruza el océano, seguramente la mayoría de los viajeros confíe en que la tripulación lo resuelva, y espere noticias. Sin embargo, si en un momento del viaje se hace evidente que el destino del viaje no es el previsto y que los oficiales al mando encaminan el barco hacia una travesía incierta y peligrosa, es probable que los ánimos se agiten, se pidan explicaciones y, por qué no, que un motín recupere el control del timón.

Cuando se habla de cambio climático, la conversación suele pasar del comentario alarmado sobre sus efectos a la confianza en que alguien en alguna parte debe estar encargándose de solucionarlo. Por un lado, el problema es demasiado grave para ignorarlo; por otro, demasiado enorme para plantearnos un papel en la obra. El sistema tiene fallos, pero cuando la cosa se pone seria se activan los mecanismos necesarios, se aprietan los botones adecuados. Sin embargo, no parece que esta lógica esté funcionando con el cambio climático. Como dijo Anjali Appadurai, una joven estudiante india, a los líderes mundiales reunidos en Durban en 2011: llevan negociando desde que nací. 

Lo malo del cambio climático es que está resultando ser el tipo de problema que exige un cambio demasiado radical en el funcionamiento del sistema. El capitalismo tal y como lo entendemos se lleva mal con cualquier apellido verde, y no sólo por el secreto a voces de su dependencia histórica de los hidrocarburos: el cambio climático señala directamente la cuestión de los límites físicos del planeta y su relación con dinámicas basadas en el crecimiento sin fin, y exige respuestas que – todo parece indicar – superan la capacidad de unas instituciones globales mal apuntaladas a base de intereses nacionales y mercados.

Si el cambio climático es el síntoma más grave de un modelo económico insostenible, difícilmente podemos esperar que su solución sea compatible con que todo siga más o menos como hasta ahora. Esto lo cambia todo: ajustar a los límites del sistema nuestra forma de producir, consumir, viajar o vestir no es poca cosa, y sea lo que sea la ciudadanía global su sentido se juega en ese terreno. La buena noticia es que la transición hacia la sostenibilidad también puede abrir espacios de autonomía y control sobre aspectos tan importantes en nuestras vidas como el abastecimiento energético o la alimentación. Si el problema es el rumbo del barco y el riesgo es el naufragio, puede que no todo deba dejarse en manos de los oficiales…

Y el tiempo pasa, como recordaba Anjali Appadurai, y las emisiones continúan: desde que comenzaron las negociaciones sobre el asunto, las emisiones globales de dióxido de carbono han aumentado en torno a un 60%, y la mayoría los expertos – de instituciones tan poco sospechosas de ecologismo como el Banco Mundial, La Agencia Internacional de la Energía o PriceWaterhouse – están de acuerdo en que la inercia nos lleva a un aumento de temperatura de consecuencias gravísimas e impredecibles. Según estas previsiones, mantener el aumento de temperatura global por debajo de los 2º exigiría dejar bajo tierra un alto porcentaje de las reservas actuales de hidrocarburos, y eso exige una transformación enorme del modelo económico actual. El mismo Papa acaba de activar algunas alarmas al alinearse – en una encíclica que parece susurrada al oído por Leonardo Boff – con postulados clásicos de la Ecología Social como la raíz ética y política de la crisis ecológica, la pobreza y el hambre.

El escenario climático hacia el que avanzamos tiene mala pinta, pero no igual de mala para todos. Las imágenes de cada huracán o inundación nos recuerdan la brutal diferencia de su impacto en función de si tienen lugar en un punto u otro del globo. Para medir la vulnerabilidad de los pobres no sólo sirven las inundaciones en el Sudeste Asiático: el reciente huracán de New York hizo dramática la desigualdad entre las zonas residenciales y los barrios negros.

No está claro que el cambio climático vaya a ser una catástrofe apocalíptica, lo que sí es seguro es que va camino de ser una enorme injusticia. La lista de impactos sobre la salud, la alimentación o los ingresos de las personas más vulnerables del planeta es larga y profunda: el cambio climático es la principal amenaza para acabar con la pobreza y el hambre y lograr un desarrollo sostenible y justo. La posición de cada persona en el mundo puede medirse ya en función de su mayor o menor vulnerabilidad a los impactos del cambio climático: mientras madura un nuevo mercado de coberturas de riesgos agrícolas, cientos de millones de familias africanas se enfrentan de nuevo a la sequía y al hambre.

Se ha  repetido tantas veces que estábamos ante un momento clave para girar hacia una senda de sostenibilidad, que cuesta reconocer la oportunidad cuando se presenta de nuevo. En septiembre la Asamblea de Naciones Unidas aprobará los nuevos Objetivos de Desarrollo  Sostenible, que sustituirán a los Objetivos del Milenio y deberán marcar la Agenda Internacional durante los próximos años. La sostenibilidad está en el corazón de esta nueva agenda, y la propuesta incluye objetivos como garantizar pautas sostenibles de producción y consumo, además de uno específico de lucha contra el cambio climático.

En diciembre están citados en París gobiernos y líderes mundiales en la 21 Conferencia de las partes (COP 21): su reto es establecer un nuevo acuerdo global para luchar contra el cambio climático, que incluya a los países emergentes y establezca compromisos compartidos de reducción de emisiones, así como mecanismos para compensar los daños y afrontar los riesgos en las zonas más vulnerables del planeta. Como casi siempre, la profundidad de los discursos se medirá en miles de millones de dólares, y para valorar los compromisos habrá que esperar a que se cumplan.

La importancia de lo que está en juego exige a la ciudadanía algo más que esperar noticias frente  a la pantalla. La sociedad civil se ha puesto en movimiento para presionar y vigilar a quienes deciden: Accion2015 es una coalición de más de 1.500 organizaciones de todo el mundo que han sumado sus fuerzas para que la de 2015 no sea la enésima oportunidad perdida para acabar con la insostenibilidad, la pobreza y la desigualdad. En España, la Alianza por el Clima reúne a más de 400 organizaciones españolas para exigir una acción política clara urgente, y transformadora.  No nos despistemos. Sumemos fuerzas. Cambiemos el barco.

Jose Manuel Gómez
Responsable de Comunicación Externa de ONGAWA


Movilización ciudadana para poner la lucha contra la pobreza mundial en la agenda política

El pasado viernes tuvo lugar en Valencia el encuentro estatal de Pobreza Cero en la que participaron representantes de iniciativas autonómicas y la campaña estatal.

 

Valencia, 4 de julio de 2015. Representantes de las iniciativas territoriales de Pobreza Cero en Andalucía, Castilla La Mancha, Castilla León, Catalunya, Canarias Madrid, Murcia, Islas Baleares, y personas del equipo de coordinación de Pobresa Zero de la Comunidad Valenciana, se reunieron el viernes en Ca Revolta en  la ciudad de Valencia, para celebrar elEncuentro estatal anual de Pobreza Cero. El objetivo fue definir las estrategias comunicativas y acciones de cara a movilizar a la ciudadanía con motivo de la próxima celebración del Día Mundial para la Erradicación de la Pobreza que se conmemora el 17 de octubre, auspiciado por Naciones Unidas.

Uno de los acuerdos más importantes ha sido el aunar los esfuerzos en la  movilización ciudadana para aumentar los compromisos de los gobiernos autonómicos y estatales en la defensa de la lucha contra la Pobreza y las desigualdades. Concretamente este año las líneas prioritarias de la campaña se centraran en los derechos humanos, en la coherencia de políticas, la sostenibilidad y la justicia fiscal, haciendo especial hincapié en exigir un modelo económico alternativo que no genere desigualdades y empobrecimiento, que en la actualidad afecta en el mundo a más de 1.400 millones de personas de forma extrema.

Tres serán los momentos claves de mayor incidencia para Pobreza Cero en los próximo meses, la movilización mundial entorno a la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible que tendrá lugar en Nueva York del 25 al 27 de septiembre, la celebración del Día Mundial contra la Pobreza el 17 de octubre con acciones ciudadanas en muchas localidades españolas y los procesos de incidencia política de cara a las elecciones generales donde se demandarán a las formaciones políticas más medidas para combatir la pobreza

La plataforma -compuesta por cientos de organizaciones, entre ellas ONGD, asociaciones de vecinos, culturales, universidades y sindicatos, además de personas a título particular- ha planificado, asimismo, los contenidos y lemas de la campaña de 2015 para exigir el cumplimiento de los compromisos internacionales, estatales y locales de lucha contra la pobreza, así como que se tomen medidas para frenar el fraude fiscal y los recortes en derechos laborales y sociales.

Pobreza Cero pertenece al mayor movimiento mundial contra la pobreza, la GCAP (Global Call to Action Against Poverty), y, durante sus diez años de existencia, se ha convertido en un referente, tanto a nivel autonómico como estatal.

 

ALBUM DE FOTOS DE FACEBOOK AQUÍ


Encuentro Estatal de Pobreza Cero

Un año más desde Pobreza Cero estamos dispuestos a poner todo de nuestra parte para luchar contra la pobreza y la desigualdad. Para ello, organizamos el encuentro anual de POBREZA CERO a nivel estatal para definir las estrategias comunicativas y de movilización para las movilizaciones entorno al Día Mundial para la erradicación de la Pobreza del 17 de octubre de este año 2015. Lo celebraremos el próximo Viernes 3 de julio en Ca Revolta de 10 a 20 h.

 

Fecha: 3 de julio: 10- 19h

Lugar: Ca Revolta (C/ Sta. Teresa  10, València)

Objetivo: Definición de la Estrategia comunicativa y de Movilización en de la campaña 2015

INSCRIPCIÓN EN ESTE FORMULARIO

Programa

Pronto iremos informando de los actos y movilizaciones que haremos para que os suméis y, juntos, hagamos más fuerza.


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