Top manta: paremos la espiral

 

  • Francesc Mateu (@frmat), vicepresidente de la Coordinadora de ONGD.

Hace un año murió Mor Sylla en Salou durante un operativo de la Policia en su casa. La crisis le hizo “mantero” pero era economista, tenía cincuenta años, era un referente para sus compañeros, a los que ayudaba, y dejó una hija de dos años. Desde entonces los “manteros” han sido el punto de mira de los medios, del Ayuntamiento de Barcelona, de los cuerpos de seguridad y de los comerciantes.

¿Son uno de los principales problemas de Barcelona? Un análisis mínimamente reposado y serio nos hace darnos cuenta de que no. Ni es así, ni puede serlo, por varias razones.

 

En primer lugar, el volumen de ventas del top manta es irrisorio en relación a la actividad comercial de Barcelona. La consulta de cualquier publicación o índice económico hace ridícula cualquier comparación y, en particular, en relación a los ingresos por turismo: somos la segunda ciudad del mundo en volumen de gasto turístico por residente, y la sexta en ingresos totales, con 12.391 millones de euros. El supuesto perjuicio económico que causan los manteros es muy reducido y afecta sobre todo a algunos autónomos y pequeños comercios de zonas concretas donde se colocan. Y sin embargo, hay asociaciones de comerciantes que los han convertido en el enemigo, cuando no lo son realmente aunque como sociedad parece que hemos aceptado que los manteros son una amenaza económica.

 

Tampoco se sostienen los argumentos de su fraude fiscal. Primero que sin papeles no se pueden pagar impuestos directos. Y segundo que los volúmenes de impuestos que no pagan son también ridículos cuando se comparan a la elusión y evasión fiscal de las grandes empresas. Todo el mundo ya es consciente que la elusión y evasión fiscal de las grandes marcas y compañías es un hecho y tiene unos volúmenes desorbitados, pero con ello no se llenan portadas cada día. Como sociedad parece que hemos asumido que contra estas empresas y estas grandes marcas no podemos hacer nada.

 

Si nos fijamos en el problema de orden público este también es muy limitado, el de imagen discutible y la única respuesta clara es la judicial y la policial, amparada por la ley mordaza que nos hemos tenido que tragar. El excesivo despliegue policial y el desacierto de algunos agentes con un trato inhumano en algunos casos hace que muchas intervenciones resulten completamente desproporcionadas por el tipo de delito del que se trata. La misma acusación de “organización criminal” por parte de los policía en la última operación hace unos días, con motivos que no se aguantan por ningún lado, dispara todas las alertas sobre qué hay realmente detrás de esta persecución y criminalización de los manteros. Todo el mundo está de acuerdo en que hay un problema de pobreza y vulnerabilidad detrás, pero de la misma manera que los ignoramos cuando los vemos correr, cuando entran o salen con nosotros en el vagón del metro, o cuando les han metido en la cárcel o en CIE, como sociedad, parece que hemos aceptado también que no podemos hacer nada por ellos.

Manteros

Se han dedicado muchas horas y páginas de periódico a hablar de los manteros, nacionalidades, productos que venden … detalles absurdos. Al mismo tiempo, se ha informado poco y mal sobre las causas multidimensionales del fenómeno, y esto no ayuda a hacerse una idea ni de su dimensión real, ni de cómo abordarlo. Como se ha convertido en un tema de trifulca partidista, se repiten las declaraciones incendiarias sin que nadie aporte argumentos o propuestas diferentes o alternativas. Y sin que se escuchen o se discutan las propuestas de los propios manteros. Todo el mundo sabe que los productos que venden en la calle no los importan ellos, ni los traen ellos de contrabando, sino que los compran en tiendas de la propia ciudad o del área metropolitana de Barcelona. Todo el mundo sabe que el producto llega tranquilamente al puerto de Barcelona y que los verdaderos responsables del comercio masivo de falsificaciones son empresas muy opacas y como sociedad parecería que hemos asumido que contra estas no se puede hacer nada.

 

Como sociedad tenemos un problema. Castigamos al pobre que tenemos delante porque es lo más fácil, y no queremos ver, entender y enfrentar las amenazas más grandes y serias. Ser una capital mundial y un gran destino turístico supone algunas contrapartidas negativas y la menor de ellas es el “top manta”. Con los hoteles, los buses turísticos y las guías con banderitas llegan también los apartamentos turísticos ilegales, las franquicias que terminan con el pequeño comercio, el aumento del precio de los alquileres y del consumo de alcohol -con todo lo que conlleva-, el riesgo de convertirnos en objetivo terrorista. … y el top manta. Lo vemos en todas las capitales globales. Y lo estamos viendo en Barcelona. Hay que asumir que el top manta ha venido para quedarse. En la forma que conocemos, o en alguna otra. Y tal vez ya es hora de que en vez de seguir escalando el conflicto se sienten todos los implicados y responsables políticos y económicos y hablen, porque el problema no es de este Ayuntamiento y de su equipo de gobierno: lo era de los pasados y lo será de todos los que vendrán. Al igual que las contradicciones, porque ciertamente no podemos presumir de ciudad solidaria y acogedora si no miramos a la cara a los manteros.

 

Utilizar los manteros para la disputa partidista, el eslabón más débil, para lanzarse dardos unos contra otros, no resuelve nada y genera problemas añadidos a gente que ya bastante difícil lo tiene. Ahora la oposición hace la batalla a los que gobiernan y cuando les toque a otros, escucharán del otro bando los mismos argumentos que usan ellos. Sólo hay que acercarse a ellos para empatizar con ellos y no entender como tanta gente -individualmente tan sensata- está permitiendo que jóvenes pobres vayan a prisión por vender cuatro cosas en la calle. Es absurdo e injusto. Profundamente injusto.

 

Como ciudad y como sociedad hay que reaccionar. Barcelona es demasiado importante. Todos somos Barcelona al salir de Cataluña o de España, y a todos nos gusta que la reconozcan como una ciudad abierta, viva, divertida y solidaria.

 

Como sociedad no podemos aceptar según qué, aunque parezca el pensamiento imperante, y debemos exigir una solución al tema de los manteros y colaborar en la medida de lo posible.

 

Si los partidos dejan de utilizarlos para desgastarse mutuamente, si los cuerpos de seguridad dejan de utilizarlos para castigar a los políticos, si los grandes empresarios del comercio dejan de utilizarlos contra un gobierno que no les gusta, si los pequeños comerciantes se dan cuenta que su problema es el gran comercio y no los manteros, si todos juegan limpio darán cuenta de que hay que detener esta espiral. Hay mucha gente dispuesta a mediar, facilitar y colaborar en la búsqueda de soluciones. No será fácil ni rápido, pero cosas más difíciles hemos hecho. Y lo queremos hacer.

 

 


Pobreza Cero: otoño de acción

Nosotras, las organizaciones de la sociedad civil, sindicales, campesinas y activistas de base queremos un planeta libre de pobreza y de desigualdades.

A ambos lados del Atlántico, hemos visto en las últimas décadas una transferencia masiva de poder desde el sector público a los intereses privados, un impulso a la liberalización económica y financiera, una creciente desigualdad, pobreza y destrucción del medio ambiente producto de políticas centradas en los intereses de una minoría que acapara la riqueza y el poder.

Además de ello, vemos cómo se siguen ignorando las propuestas que ciudadanía elaboramos, y cómo se negocia a nuestras espaldas cuestiones que podrían hipotecar nuestro futuro y el del planeta.

Por ello, nos oponemos al TTIP, CETA, TPP y TiSA. Estas propuestas de tratados comerciales siniestros amenazan nuestra democracia, los servicios públicos, las normas sociales y ambientales, y ponen en peligro la agricultura de calidad y a pequeña escala, las normas alimentarias y farmacéuticas, la indispensable transición energética, así como nuestro derecho y capacidad para mejorar la sociedad. Las beneficiarias de estos acuerdos son las grandes multinacionales que presionan por obtener beneficios a costa de nuestros derechos.

El TTIP, el CETA, el TPP y el TiSA son intentos de profundizar y hacer irreversibles estos procesos de desposesión. Nuestra lucha para impedir estos acuerdos secretos se une, por tanto, a la de los movimientos sociales contra la austeridad, a la lucha por el clima y por la justicia social.

Las soluciones que se planteen en un marco de un nuevo gobierno, un nuevo escenario internacional de desarrollo, y la consecución de las obligaciones internacionales han de estar basadas en los derechos humanos.

¡Que no se quede nadie atrás! ¡Exigimos soluciones basadas en derechos! ¡No al TTIP, CETA, TPP y TiSA! ¡No a la toma del poder por las multinacionales!

Luchamos por la igualdad, los derechos sociales y laborales, la justicia climática y la democracia real.

La  semana de acción en el Estado español tendrá lugar del 10 al 21 de octubre. Se informará de las actividades a través de la web http://www.pobrezacero.org, y los canales de Facebook: https://www.facebook.com/pobrezacero y Twitter: @pobrezacero.

 

Únete a nosotras y a nosotros.


“Pokémon Go” o cómo se divierte la primera generación capaz de acabar con la pobreza

PicachuCCPokémon Go es sin duda el fenómeno global del verano. Jóvenes y no tan jóvenes atrapan  estas pequeñas criaturas por todo el planeta. Un crimen de violencia gratuita tiene como víctima a un chaval de 20 años embelesado en el juego por las calles de San Francisco. El gremio de los conductores de mototaxi de Iquitos (Perú) hace su agosto ofreciendo transporte a los turistas en su peculiar safari. En Bélgica ya se multa a quien ande distraído por ir cazando Pokemones. Todo esto en apenas un mes. Y una no puede evitar que los ojos y la boca se le abran como platos y, con esa cara de boba, pensar: “con la que está cayendo…”.

Fui adolescente en los 90, cuando el primer juego y todos sus derivados se popularizaron,  y madre en 2007, así que  conozco bien a esos bichitos. De natural friqui, no seré yo quien culpe a Pikachu de todos los males del planeta, o  condene la esencia lúdica del ser humano y su necesidad de fantasía. Es más, reivindico el juego y la fantasía como poderosas herramientas de cambio.

IMG_2454Sin embargo, a pesar de ello, o precisamente por ello, quiero, tomar Pokémon Go como excusa para hacernos tres preguntas:

Una: ¿qué globaliza la globalización?

Dos: ¿somos realmente ciudadanos y ciudadanas globales?

Y tres: ¿Cómo influye el actual modelo de globalización en los focos de atención ?

Globalizamos el consumo

La globalización es un hecho, como también lo es que no todo se ha globalizado al mismo ritmo o con la misma intensidad. Se globaliza la producción de bienes y servicios, la economía financiera, el comercio, el consumo, la seguridad militar. No se globalizan en la misma medida la política, la gobernanza de los bienes y recursos naturales, la participación ciudadana en la toma de decisiones globales, o las condiciones de posibilidad para que millones de personas, pretendidamente iguales en dignidad y derechos, encuentren refugio frente a la barbarie, o sustento para sus familias, en patrias distintas.

Consumidores y consumidoras, que no ciudadanía global

Esto nos convierte en consumidores y consumidoras globales, pero estamos muy lejos de contar con una ciudadanía global articulada realmente capaz de promover y de exigir la erradicación de la pobreza y las soluciones a la crisis ecológica.

Tal vez no sea la híper globalización económica el único obstáculo para una globalización ética, política y ciudadana, pero sin duda juega un papel clave como veremos más adelante. Algunos estudios de opinión, como el realizado por Fondapol, señalan que la juventud del S.XXI tiene una mayor conciencia de pertenecer a una comunidad global, y atribuye este efecto, en parte, a la globalización del consumo como promotor de una cultura juvenil global. Ciertamente, un gran número de jóvenes, al menos quienes dispongan de un Smartphone, podrían compartir este verano su interés por Pokémon Go y eso les ayudaría a identificarse como semejantes pero, ¿nos convierte esto en ciudadanos y ciudadanas del mundo?

¿Recreo o maniobra de distracción al adversario?

El juego triunfa y triunfará siempre en la especie humana. El primer estudio académico sobre el papel del juego en la cultura , Homo Ludens, data  de 1938,  pero no hay necesidad de leerlo, para saber, desde nuestra propia experiencia, lo que significa el juego: jugando fluimos, conectamos con el aquí y el ahora. El juego ha cumplido en todas las culturas una función de socialización, de cohesión, de aprendizaje y de transmisión de valores.

Jugando nos divertimos. Diversión significa “recreo”, “pasatiempo”, “solaz”. Sin embargo, en lenguaje militar, diversión significa maniobra para distraer la atención del enemigo.

Picachu nunca será lo mismo que leer El Principito o acampar junto al río.

Vivimos en una sociedad divertida. Pero no en una sociedad que se recree, disfrute del tiempo lento, o se solace. Vivimos en una sociedad que distrae constantemente nuestra atención guiándola, a través de miles de estímulos, hacia el consumo como medio para satisfacer necesidades creadas artificialmente sobre la base de necesidades reales más profundas.

Y en esta sociedad  es demasiado fácil consumir “entretenimiento divertido” lo cual, aunque suene redundante, no lo es. Me refiero a un entretenimiento poco fecundo que no contribuye al crecimiento personal, no favorece el encuentro con las demás personas y con la naturaleza, no plantea preguntas existenciales, no nos enseña sobre nuestra historia, cumpliendo así la función esencial de lo lúdico en las culturas.

Consumo y entretenimiento divertido distraen nuestra atención durante demasiado tiempo, dejando pocos espacios para cultivar aquello que nos hace  verdaderamente humanos. Y este sí es un gran obstáculo ante la ya de por si ímproba y loca tarea de articular una ciudadanía global capaz de erradicar la pobreza, frenar la crisis ecológica, y construir un sólido consenso vinculante para supeditar toda práctica  a los derechos humanos.

David solo tenía una piedra

No pretendo, en lo que resta de post,  reflexionar sobre qué podemos hacer ante esta realidad, pero tampoco es cosa de quedarnos con cara boba ante el gigante. Solo apuntar que tal vez podamos ofrecer alternativas que satisfagan las necesidades reales de socialización, recreo, aprendizaje y sentido de las generaciones más jóvenes.

Actualmente se habla de gamificación  como el proceso de incorporación de los componentes del juego en entornos no lúdicos para aumentar la motivación, la implicación de las personas en la tarea y la resolución de problemas. Y una gran industria tecnológica encuentra  nuevos ámbitos de desarrollo.

Pero esto no es nuevo. La educación, sobre todo  la educación no formal, siempre ha empleado el juego para promover el aprendizaje de valores, para estimular la capacidad crítica, el crecimiento personal y la búsqueda de un sentido vital. ¡Y todo ello sin tecnología! Afortunadamente, y por ahora, la imaginación infantil es más poderosa.

Tenemos que potenciar la participación en movimientos asociativos infantiles y juveniles con programas de este tipo, a la vez que intensificar la Educación para la Ciudadanía Global en los mismos. A veces una sola piedra basta.

Irene Ortega Guerrero, Coordinadora de ONGD-España


Cuanto más pobre, mejor acogida

Es bueno tener datos. Especialmente cuando tenemos voces que se levantan y enarbolan la bandera del miedo ante la “invasión” de refugiados en Europa, y atizan el fuego de todos los miedos ancestrales de lo que perderemos con su llegada. Es bueno tener datos como los que nos presenta un informe publicado esta semana, porque sólo los datos pueden combatir el populismo grosero.

Dejemos atrás los miedos y manipulaciones groseras y fijémonos en los datos. Los seis países más ricos del mundo, qnew-piktochart_block_4ue acumulan el 56% del PIB del mundo, tienen acogidos 2.119.264 personas refugiadas. Esto representa exactamente el 8,8% de los refugiados que hay en el mundo.

En el otro lado de la balanza, los seis países con más refugiados, han acogido 11.932.244. Estas casi 12 millones de personas refugiadas son la mitad de todos los refugiados del mundo. La mitad en sólo 6 países. Y los seis países suman menos del 2% del PIB de todo el mundo, concretamente el 1,9%.

Y a pesar de las cifras, los países europeos, en vez de asumir sus responsabilidad humanas y éticas y de cumplir con los derechos que ellos mismos han tejido, están vulnerando todos sus códigos y poniendo el énfasis en asegurar que no lleguen para así invisibilizar el problema, en lugar de resolverlo.

 

Primnew-piktochart_block_6ero fue el acuerdo UE Turquía, y ahora los acuerdos con países poco o nada democráticos donde pagamos a ejércitos como el de Sudán para que detengan el tránsito de personas, como sea. Y lo hacemos con fondos que teníamos para Cooperación Internacional. Los fondos que tenemos para combatir las causas, los destinamos a esconder las consecuencias. Doble error grave.

El 19 de septiembre, la Cumbre anual de Naciones Unidas tratará específicamente el tema de refugiados y migraciones y al día siguiente de la cumbre, el presidente Obama ha convocado a los jefes de estado para buscar soluciones al tema de los refugiados. Es importante que tengamos sobre la mesa datos, para que no nos vendan que los países más ricos son los que más están haciendo por los refugiados y que el derecho internacional se está respetando. Y es importante que haya mucho apoyo popular. Hay que seguir exigiendo:

  1. Respeto a los derechos de las personas. Aunque las personas tengan que abandonar su hogar y su país, no abandonan sus derechos y hay que asegurar que se les respetan en todas parte
  2. Vias seguras. No permitir que las personas tengan que hacer tránsitos en manos de mafias , extorsiones y en los que se juegan la vida
  3. Asegurar la inversión de Cooperación Internacional en Acción Humanitaria que permita atender a las personas que huyen de conflictos y asegurar que no desviamos los fondos a externalizar el control de migraciones a terceros países

El mundo es de todos. La acogida, la cooperación y el compartir no es un tema de generosidad o solidaridad, es un tema de justicia.

Tenemos ejemplos de conflictos con personas refugiadas enquistados durante décadas, como el saharaui entre otros. Podemos coger el toro por los cuernos o dejar que la situación se degrade y enquiste hasta límites insospechados. Nosotros escogemos.

Tabla 1: Los seis países más ricos

tabla 1

Tabla 2: Los seis países / territorios que más personas  refugiadas y solicitantes de asilo acogen

tabla 2

 (Incluye cifras de ACNUR y el UNRWA para los refugiados palestinos)[i]

[i] Este ranking, y las cifras de Jordan, el territorio palestino ocupado, y el Líbano, incluyen a los refugiados palestinos bajo el mandato del UNRWA, así como los registrados por el ACNUR. Los totales incluyen, bajo el mandato del UNRWA, 2.117.361 en Jordania; 1.276.929 en Gaza y 774.167 en Cisjordania (que hemos añadido juntos como 2.051.096 en el territorio palestino ocupado); y 452.669 en el Líbano. Por favor, véase el informe de ACNUR Tendencias Globales 2015 y el UNRWA de IBO en el que se hace referencia a las notas 2 y 3 anteriores.

 

 

Francesc Mateu i Hosta, vicepresidente de la Coordinadora de ONGD-España


¿Qué (puede) hace (r) un(a) periodista como tú en un mundo como este?

Periodistas y medios de comunicación tienen una gran influencia sobre la opinión pública. Pueden contribuir a modificar pautas de comportamiento, de consumo, de voto o, incluso, pueden derribar gobiernos. Sin duda son (o podrían ser) aliados clave en la construcción de una ciudadanía activa y comprometida en la lucha contra la pobreza, aunque desde las ONGD tenemos la sensación de que hay mucho campo de mejora y que es muy complejo “competir” con los temas de las secciones de “nacional”, “economía”, “cultura”, “deportes”, “sociedad”,…

Algo en esta línea decía hace algún tiempo Jan Eliasson, Vicesecretario General de la ONU: “Estoy conmovido por el hecho de que cada dos minutos y medio muere un niño a consecuencia de enfermedades ligadas con la práctica de la defecación al aire libre. Son muertes que pasan desapercibidas —no se cubren por los medios de comunicación, ni existe un debate público sobre este tema—. Rompamos el silencio”.

Y, ¿cómo rompemos juntos el silencio? ¿Cómo implicamos a los medios de comunicación en informar, sensibilizar y movilizar a la ciudadanía en la lucha contra la pobreza? No es fácil, pero no podemos tirar la toalla.

En los últimos años han surgido nuevos medios, especialmente en internet, con bastante más sensibilidad sobre los problemas sociales y las personas más vulnerables que los denominados “tradicionales”, aunque es cierto que centran ese interés en las que viven en España. Debemos trabajar, por ello, para conseguir que las vidas y reivindicaciones de nuestros vecinos del Sur también tengan su espacio en estos medios.

Además, todavía, hay huecos (algunos pequeños pero otros de gran relevancia) en los medios denominados tradicionales para los más vulnerables y la solidaridad. El objetivo debe ser encontrar la manera de ampliar estos espacios y aprovecharlos mejor.

Y no nos olvidemos de que la influencia de los y las periodistas no se limita a su trabajo en su medio de comunicación. Cada vez es más relevante en internet, desde un plano individual, a través de lo que dicen y escriben en redes sociales, y sus blogs y webs personales. Aunque la agenda de los medios no siempre responda a las necesidades de las personas que viven en situación de pobreza, la influencia personal sí puede hacerlo.

De todo eso va la campaña No tires tu influencia por el váter. Buscamos construir alianzas para visibilizar el problema del saneamiento y la defecación al aire libre con personas que son muy tenidas en cuenta por la ciudadanía, con los periodistas como creadores de opinión, prestando apoyo, facilitando datos, experiencias y conocimiento sobre la situación del acceso al saneamiento. Queremos que los y las periodistas pongan su influencia al servicio de este objetivo, que no tiren su influencia por el váter.

Como parte de esta campaña, el próximo 5 de julio celebramos un encuentro en Mérida en el que hablaremos de todos estos temas. Si eres periodista te invitamos asistir y si conoces a alguno/a que pudiera estar interesado no dudes en hacerle llegar este post.

Contamos con tu participación.


Palabros de ONG: la Coherencia de Políticas para el Desarrollo

A las ONGD se nos acusa, y  muchas veces con razón, de emplear numerosa jerga, conceptos y términos que nadie entiende. Palabrotas y acrónimos como AOD, contraparte, TTIP, resiliencia, medios de vida, tasa Tobin, IDH…, por poner algunos ejemplos, se le escapan al común de los mortales. Hoy traigo a este blog un concepto muy utilizado, que está de moda estos días de elecciones y nuevos gobiernos y que aun pudiendo ser conocido por los políticos, muchas veces está muy mal utilizado. Se trata del concepto de “Coherencia de Políticas“.

La coherencia es algo que escasea en el comportamiento del ser humano y que en nuestra sociedad toma cada vez más relevancia y es más valorado, para que las personas en las que depositamos nuestro futuro y el de nuestras hijas e hijos sean creíbles y poder confiar en ellas. Este elemento, la confianza es fundamental. Poniendo un burdo ejemplo, un médico no sería coherente si recomienza no fumar, porque el tabaco es malo y perjudicial para la salud, y lo hace fumando. Si ponemos otro ejemplo, relacionado  con la política, un mandatario no es coherente si quiere la paz en Siria, pero por otro lado está vendiendo armas a alguna de las partes en el conflicto. Otro ejemplo podría ser que un gobierno no es coherente entre lo que dice y lo que hace si ha ratificado y firmado el estatuto del refugiado y haciendo alarde público del respeto a los DDHH luego no promueve que la personas que se encuentran en peligro puedan hacer uso de ese derecho, como pueda ser el tratado UE-Turquía de expulsión de refugiados. Estos son ejemplos, reducidos al absurdo y sin matices, pero que pueden ilustrar lo que es la incoherencia y las repercusiones tan nefastas que tienen en la ciudadanía.

Hace tiempo que desde las ONG de Desarrollo se reclama a los gobiernos que sean coherentes con el respeto de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario. Esta tarea parecía incompatible con los intereses geoestratégicos de los distintos gobiernos, pero realmente no es así. Es perfectamente compatible desarrollar una política de estado coherente con los derechos humanos y que contribuya al desarrollo humano, al de la economía, el empleo, el medio ambiente, la educación, la cultura… es una falacia que no sea posible y el tiempo lo ha demostrado. Parecía que no era posible la producción industrial y el respecto al medio ambiente y las energías renovables e infinitas como la solar o eólica han demostrado que si es posible otro modelo productivo limpio y de consumo responsable que sea sostenible. Desgraciadamente esto lo han tenido que mostrar y demostrar diversas ONG medioambientales a los gobiernos, debido a la incoherencia de éstos, y mucho tiempo se ha perdido para poder salvar el planeta.

La coherencia de políticas para el desarrollo, simplificando mucho, centra sus objetivos en la carta universal de los DDHH, patrimonio de todos/as los/las habitantes del planeta tierra incluso antes de nacer. Se centra en la persona, por y para la persona. Ello obligaría a que un gobierno responsable con los tratados y acuerdos que ha firmado a nivel internacional, coordine y cohesione todas sus políticas a favor de las personas, de la sostenibilidad, del medio ambiente y a favor de la madre tierra. La coherencia de políticas para el desarrollo es clave para la sostenibilidad.  Es la única forma de garantizar el futuro de la humanidad, de reducir el hambre, la pobreza, la desigualdad y la insostenibilidad ambiental. Solo esa coherencia contribuirá a reducir los conflictos armados, la violencia y la corrupción que rampa a sus anchas en nuestras sociedades. Ello obliga a que todas las políticas que parten de todos los ministerios y toda la acción del gobierno se encamine hacia un único objetivo, las personas. No se trata de algo trasversal, sino de un planteamiento nuclear de un gobierno coherente en sus políticas con el desarrollo de las personas.

Muchas veces políticos/as y ONGD no hablamos de lo mismo al referirnos a este concepto. Algunos piensan que es meramente coordinación entre ministerios, otros que la “D” de Desarrollo se refiere a sus intereses económicos y al crecimiento, y no a las personas. Frecuentemente es un dialogo entre instituciones que utilizando las mismas palabras, expresan cuestiones totalmente distintas, e incluso opuestas. En algunos casos desde la política la coherencia puede ser interpretada como “vivir como se piensa es mejor que pensar cómo se vive”. Una frase carga de simbolismo en nuestra sociedad.

Una vez más la sociedad civil innova y poniendo a las personas en el centro,  crea herramientas que sirven para la incidencia política. Un ejemplo es la “Plataforma 2015 y más” que ha creado recientemente el Índice de Coherencia de políticas, http://www.icpd.info/que-es-el-indice/ .Se trata de un sesudo ranking con indicadores sobre qué países son más coherentes para el desarrollo en sus políticas y cuales menos, y muestra por ejemplo como un país con un desarrollo económico enorme como Singapur se encuentra en el último lugar y un país rico como Arabia Saudita está muy alegado de los primeros 50 puestos. El desarrollo de las personas no se mide solo por su renta, sino como el Premio Nobel de Economía Amartya Sen definió, como “la libertad que las personas tienen para elegir su futuro”.

Un gobierno inteligente e innovador debería de aplicar la coherencia de políticas para el desarrollo en todas sus políticas estatales e internacionales, empezando por dotar de recursos a la Ayuda al Desarrollo, no porque sea una obligación moral, sino porque es una obligación legal.

“La felicidad se alcanza cuando lo que uno/a piensa, lo que uno/a dice y lo que uno/a hace se encuentran en armonía”. Mahatma Gandhi.

 

 

Jaime Bará Viñas, Secretario General de la Coordinadora de ONGD-España

 


Rompamos con las fronteras

“Las fronteras son hoy el nuevo centro, las que determinan quien es humano y quien no” Boaventura Santos

Hace ya algún tiempo que observamos en nuestras fronteras seres humanos que tratan de buscar un futuro mejor. Fue en las fronteras de Ceuta y Melilla, defendidas con unas concertinas que reportan gran beneficio a fabricas españolas, y en las playas de Andalucía, donde comenzamos a ver el horror al que se enfrentan personas que viven en países en conflicto o países tan empobrecidos en los que mueren de hambre miles cada día. Y en los últimos tiempos se ha puesto más de relieve con la llegada de personas refugiadas a las fronteras de la UE. Nos encontramos a un lado de la frontera personas con derechos y al otro lado personas que no los tienen. Frantz Fanon explica que hay una línea que divide a lo humano ( la “civilización” blanca, europea, cristiana, capitalista), de lo subhumano o no humano ( los negros,los asiáticos, los no cristianos, los dominados del planeta) .

Y nos encontramos en este momento, con que Europa y las personas que vivimos cómodamente en Europa, miramos para otro lado, preferimos no ver el horror, o verlo, pero de lejos. Acallamos nuestras conciencias enviando ropa que nos sobra en el armario, alimentos, o mantas para que no pasen frío, pobrecillos, qué más podemos hacer… Pues hay otras cosas que podemos hacer .

Ha llegado el momento de pararse a pensar si como sociedad estamos a la altura. Hablamos de Derechos Humanos y parece que de tanto usar el término lo vamos vaciando de contenido y exigimos que se cumplan, claro, pero siempre que eso no suponga poner en riesgo nuestros decrépitos estados de bienestar. Ha llegado el momento de tomar conciencia de que, para que podamos disfrutar de la mayoría de nuestras comodidades, hay otras poblaciones enteras a las que se les está privando de todo, incluso de la vida. Necesitamos un cambio en las políticas que propician que la desigualdad entre poblaciones y entre personas sea cada vez mayor, pero al mismo tiempo, como personas, individualmente, no hacemos nada por evitarlo, seguimos apostando por las mismas políticas, con nuestro voto y con nuestras actitudes. El mundo solo podrá cambiar si individualmente nos comprometemos con ese cambio. Debefoto manifestación Red 23a.jpgmos romper con las fronteras desde dentro, desde dentro de nuestros Estados y de nuestras conciencias.

Y desde las ONGD y diversas asociaciones de la sociedad civil nos hemos puesto manos a la obra para exigir a la Unión Europea y a nuestros Gobiernos que
actúen. Hemos convocado manifestaciones en todo el Estado español y diversas acciones con el fin de sensibilizar a la población y nos hemos unido también a
campañas que se están llevando a cabo en toda Europa con el mismo objetivo.

Exigimos a los diferentes Gobiernos que cumplan las leyes de asilo y refugio, que se garanticen rutas seguras de migración, para evitar viajes peligrosos, que se
garanticen los sistemas adecuados de acogida a la población refugiada, que no miren para otro lado y que traten a todas las personas como seres humanos.

Y también nos exigimos a nosotras mismas, las organizaciones de la sociedad civil, y a la ciudadanía en general, que se movilice, que exija, que con sus acciones
apueste por un mundo más equitativo, en definitiva por un mundo mejor.

Gema Filgueira, Coordinadora de ONGD-España


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