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“El camino del silencio”

Con motivo del Día Internacional de los Derechos Humanos, la Alianza contra la Pobreza  de Toledo  convocó el ‘Camino del Silencio’.

Ropas negras, caretas y titulares de derechos humanos “pisoteados” fueron el atuendo del centenar de personas que participó ayer en el “Camino del Silencio” con el propósito de visibilizar que los derechos humanos (civiles, políticos, económicos, sociales, culturales, etc.) se incumplen sistemáticamente. La desigualdad, la pobreza y la injusticia social siguen creciendo a nuestro alrededor.

En el día mundial de los Derechos Humanos, la Alianza contra la Pobreza de Toledo quiso visibilizar a través de las estatuas humanas que rodearon Zocodover y aledaños que más de 4 millones de personas están sin trabajo, que a las personas inmigrantes se les niega el derecho a la salud, miles de familias son desahuciadas,  los y las estudiantes  no pueden acceder a la universidad por el incremento abusivo de las tasas, 2,7 millones de niños y niñas viven en pobreza, miles de personas en otros países dejan de recibir el apoyo de la cooperación al desarrollo, las mujeres víctimas de la violencia de género no cuentan con políticas que las protejan y muchas  personas  no pueden acceder a la justicia porque son incapaces de pagar las tasas; y quiso recordar que los gobiernos tienen la responsabilidad de adoptar medidas para destinar el máximo de recursos disponibles para hacer efectivos los derechos humanos y exigirles que cumplan con sus obligaciones.

La Alianza contra la Pobreza de Toledo, formada por asociaciones de vecinos, de mujeres, de personas afectadas por las hipotecas, de las que apuestan por un nuevo modelo energético, colectivos de LGTB, ONGD, moneda social, ecologistas, representantes de partidos políticos y ciudadanos/as a título individual, terminó la actividad en el Miradero donde, alumbrados por velas que formaban la frase “Defiende tus Derechos”, se escucharon testimonios reales de personas que sufren vulneración de derechos y se recogieron opiniones y denuncias en un gran tablón colocado para tal fin.

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17 de octubre: día para la erradicación de las causas de la pobreza

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La movilización y la protesta contra la inmensa injusticia de la pobreza debe ser firme y continuada.

Un motivo cotidiano para levantarse pronto y guiar nuestro comportamiento: es intolerable que mueran diariamente de hambre y desamparo miles de seres humanos al tiempo que se invierten más de 3000 millones de dólares en armas y gastos militares.

“Fingí que no sabía / …y ahora queda mi conciencia / insomne / noche y día”. Sabemos. Y haremos de la lucha contra la injusticia social, la exclusión y la pobreza permanente razón de vida.

¡Pobreza cero!

Federico Mayor Zaragoza


Con Derechos SI hay riqueza #EstoSíEsRiqueza

“El ser humano no puede ser considerado como mera fuerza de trabajo, descartable, sino como un valor en sí mismo, no susceptible de manipulación por ninguna instancia, ni estatal, ni ideológica, ni religiosa. La dignidad humana remite a la preservación de las condiciones de continuidad del planeta Tierra, de la especie humana y de la vida, sin la cual el discurso de los derechos perdería su base.” Leonardo Boff Asistimos desde hace 6 años a la voladura controlada del llamado Estado del bienestar en la otrora considerada rica Europa. Armados con la barrena de la disciplina presupuestaria y los dogmas neoliberales y el pico de la legalidad y el austericidio, los aplicados barreneros de Bruselas, Washington, Berlín, Francfort, Madrid, Lisboa o Atenas, han socavado las bases mismas de nuestra sociedad democrática y de la construcción europea: la defensa de los derechos humanos y de la dignidad de las personas. Empezamos a entender que en esta sociedad del llamado “primer mundo” nunca hemos sido más ricos que cuando creímos tener una serie de derechos fundamentales tallados en piedra y garantizados por las leyes y el Estado de Derecho, tras décadas de ardua lucha para conquistarlos. Y comenzamos a despertar del sueño y darnos cuenta de que en realidad, como señala Chomsky, el mundo se ha convertido en un lugar muy uniforme en los últimos 30 años: un sistema mundial dividido en dos bloques, el de la plutocracia o el grupo reducidísimo de personas que concentra inmensas cantidades de riqueza y todos los derechos; y el resto, la inmensa mayoría de los “no ricos”, el “precariado global”, formado por los que tienen un empleo cuyo salario no les da ni para vivir y los que ni tienen empleo ni lo tendrán jamás, incluyendo a los 805 millones de personas que según la FAO todavía sufren el azote del hambre en vísperas de 2015. Según el Informe de Desarrollo Humano del Programa de Naciones Unidas de Desarrollo (PNUD) correspondiente a 2014, el “país” que más ha avanzado en el último año es la desigualdad. Millones de personas que han salido de la pobreza en las últimas décadas pueden volver a caer en ella si seguimos por esta senda maldita de la reducción de la ayuda al desarrollo, la precarización del empleo, la concentración de la riqueza y el expolio del Planeta. Las estadísticas globales de desarrollo humano han avanzado, pero la inequidad hace mella en estos avances: países como Estados Unidos, Corea del Sur o Chile descienden muchos puestos en la clasificación una vez que tomamos en cuenta la desigualdad interna. Antiguos paraísos de los derechos, el buen gobierno, la tolerancia y la convivencia multicultural y la equidad como Suecia, empiezan a perder su carácter excepcional tras ocho años de políticas neoliberales: solía ser el país con mejores cifras de equidad de la OCDE y ya hay cinco países que le aventajan. Suecia es prácticamente el país de la OCDE en el que más ha crecido la desigualdad económica en la última década. En el Norte rico perdemos derechos fundamentales que dábamos por garantizados y nos empobrecemos a marchas forzadas; mientras que en el Sur, en países como China, India, Vietnam, Angola, Nigeria o la gran mayoría de Latinoamérica, que llevan creciendo a un ritmo de dos cifras durante buena parte de la última década, esa supuesta ola del crecimiento que debe alzar todos los barcos ha dejado a muchos de ellos varados en la orilla, cuando no los ha enviado directamente al fondo del mar. Pocas veces ha sido tan necesario y urgente reclamar una apuesta clara y prioritaria por políticas redistributivas, que reduzcan la vulnerabilidad de ese inmenso grupo de excluidos y sitúen la defensa de la dignidad de todas las personas y los derechos humanos en la primera línea de la agenda mundial de desarrollo. Sin derechos universales no hay progreso social y económico que valga la pena, ni desarrollo humano digno de tal nombre.

Patricia Garrido Llamas, MANOS UNIDAS


Post #Busan#HLF4: objetivos comunes, principios más o menos compartidos pero diferentes compromisos

The principles, commitments and actions agreed in the outcome document in Busan shall be the reference for South-South Co-operation on a voluntary basis(Punto 2 de la Declaración Final del IV Foro de Alto Nivel sobre Eficacia de la Ayuda).

Ahí tenéis la concesión que logró que China suscribiese la Declaración. Una referencia explícita a que la cooperación Sur-Sur, a diferencia de la Norte-Sur (o cooperación tradicional) no estará obligada a seguir principios que concuerden con los derechos humanos, la equidad de género o la sostenibilidad medioambiental. Tampoco estará obligada a ser transparente o rendir cuentas a la ciudadanía, a pesar de ser dos de los pilares básicos en el funcionamiento de cualquier democracia, o precisamente por ello.

Un post-Busan a la carta que no es responsabilidad exclusiva del país asiático. La Unión Europea tampoco ha estado fina. Justin Kilkullen, Presidente de CONCORD decía ayer en la rueda de prensa “La UE ha sido como un fantasma en las negociaciones. Se ha mostrado fragmentada y sin liderazgo. Sólo por tratar de sumar a nuevos actores para acomodar sus intereses geopolíticos han renunciado a principios tradicionales de la política de desarrollo europea. ¿Es éste realmente un mejor acuerdo?”.

El coste para una ayuda de más calidad es importante: no hay compromiso firme con el fin de la ayuda ligada y la obligación de canalizar los apoyos a través de las instituciones del país que recibe la ayuda es bastante retórica. Tampoco se compromete al fortalecimiento de los mercados locales dando prioridad a las pequeñas y medianas empresas en la compra de bienes y suministros o en la construcción de infraestructuras.

Los derechos de las mujeres tampoco salen fortalecidos a pesar del reconocimiento, en el punto 20, de la importancia de avanzar en la equidad de género. El marcado carácter instrumental de la mujer al servicio del crecimiento económico que asume este apartado, coincidente con el que incorpora el Plan de Acción de Género, y la no inclusión de sus derechos a lo largo del documento nos hace dudar del impacto positivo que pueda tener en la vida de las mujeres. La única noticia positiva al respecto es el compromiso asumido por el gobierno de Estados Unidos de reabrir el debate en torno al Plan de Acción, en gran medida debido a la fría acogida que ha recibido por los países con interés de empujar la agenda de género.

La definición del rol del sector privado sigue preocupándonos. El apartado dedicado a este sector (p.32) continúa centrando su atención en cómo crear un entorno favorable para la actividad de las empresas, cuando de lo que se trata es de crear un entorno que favorezca que las empresas efectivamente estén contribuyendo al desarrollo humano. Para ello, los marcos reguladores basados en el cumplimiento de los derechos sociales y medioambientales son aspectos clave, pero ni siquiera  son mencionados en la Declaración.

Entre lo positivo: el punto 22 reconoce los distintos roles que las organizaciones de la sociedad civil jugamos y valora los marcos de los que voluntariamente nos hemos dotado para que nuestras acciones tengan más impacto mas significativo en la vida de las personas (Principios de Estambul y el Marco Internacional para la Eficacia de las OSC en el Desarrollo). Pero falla en concretar este reconocimiento al no comprometerse con medidas prácticas y legales acordes con los estándares de derechos humanos que fortalezcan nuestra acción. Los gobiernos no deberían sólo reconocernos como actores sociales sino también como actores políticos que contribuimos a la democratización de nuestras sociedades.

En definitiva, algunas luces pero demasiadas sombras en esta Declaración, consecuencia del nuevo balance de poder entre donantes tradicionales y emergentes, que aspira a un futuro distinto en la cooperación al desarrollo. Un futuro cuyo carácter queda muy bien perfilado en el punto 5: “South-South and Triangular co-operation, new forms of public-private partnership, and other modalities and vehicles for development have become more prominent, complementing North-South forms of co-operation”. Ya lo decía Ángel Gurria, Secretario General de la OCDE en el cierre: “This is not about Aid. It is about Development”.

¿Y ahora qué?

La Declaración abre un proceso al que tendremos que estar igual de atentos para garantizar que el marco internacional que dará seguimiento a los acuerdos represente, en igualdad de condiciones, a todos los actores que trabajamos en desarrollo, y establezca indicadores ambiciosos. Aún no está clara la estructura pero previsiblemente Naciones Unidas va a tener un rol importante a través del PNUD y el UNDCF. Lo sabremos en seis meses.

Igualmente importante es seguir la evolución de los Building Blocks, cuya traducción al español es casi igual de complicada: módulos de implementación de la agenda pendiente. Se trata de iniciativas a las que los países se suman de forma voluntaria para impulsar temas vinculados con la agenda que ha resultado de este Foro. Son ocho temas: Cooperación Sur-Sur, Situaciones de Conflicto y Fragilidad, Cambio Climático, Transparencia, Políticas e Instituciones Eficaces, Gestión de la Diversidad y Fragmentación, Resultados y Rendición de Cuentas y Sector Privado. De momento sólo contamos con sus documentos conceptuales que serán aterrizados a través de planes de acción.

España se ha sumado a dos de ellos: Cooperación Sur-Sur y Resultados y rendición de cuentas. Además previsiblemente suscribirá una declaración conjunta sobre cooperación publico-privada, así como el Plan de Acción de Género.

Busan echa el cierre pero seguiremos trabajando. Un trabajo en el que nos seguiremos articulando con redes y organizaciones de todo el mundo en un esfuerzo colectivo que, a pesar de no haber logrado plasmar todas nuestras demandas en el documento final, sí creemos que ha contribuido, en alguna medida, a que los resultados de Busan sean más ambiciosos de lo que a priori parecía a juzgar por los primeros borradores de declaración a los que tuvimos acceso. Hay mucho en juego para millones de personas.

Cierro agradeciendo al pueblo coreano su hospitalidad. Nos habéis tratado genial. Kamsahamnida!

Cristina Linaje Hervás, Responsable de Incidencia y Seguimiento de Políticas