Archivo de la etiqueta: implicate

Salida de la plaza, próxima parada #24M. El tren de la participación continuará…

Artículo original aquí (http://congdextremadura.org/salida-de-la-plaza-proxima-parada-24m-el-tren-de-la-participacion-continuara/)

Hace una semana que empezó la campaña electoral de las elecciones municipales y autonómicas. Esta campaña da comienzo en un contexto donde la ciudadanía siente que ha perdido el control sobre sus representantes políticos/as, estamos inmersas en una profunda crisis de la democracia tradicional representativa, y una creciente demanda ciudadana de transformación hacia una democracia más directa.

¿Y por qué está ocurriendo esto? Podríamos relacionarlo con la gran desafección política motivada por el papel que juegan los partidos políticos y la administración, que no están dando respuesta a las necesidades reales de la sociedad. Descrédito incrementado además por los continuos casos de corrupción y de tráfico de influencias trasmitidos por algunos medios.

Cada cuatro años la ciudadanía puede ejercer su derecho al voto, participar y cambiar lo que no quiere, lo que no gusta, lo que no cree justo. Este año necesitamos participar más que nunca, demandamos a los partidos políticos programas que integren la vida de las personas, trabajos dignos, salud y educación para todas las personas y que se luche contra la pobreza y las desigualdades con una perspectiva integral y global. Necesitamos integrar todo esto desde el ámbito estatal, regional y municipal y con una mirada al mundo, a esos países y comunidades donde trabajan nuestras organizaciones sociales, cuya labor se ha visto muy mermada en los últimos años. La búsqueda de alternativas para la transformación social pasa por:

– El compromiso personal y social en nuestros pueblos y ciudades, así como el desarrollo de una cultura de la participación.

– Una mirada global que incluya la cooperación y solidaridad con los pueblos del mundo, como compromiso indiscutible e indispensable al vivir en una realidad interdependiente.

– Una educación transformadora que fomente una ciudadanía global crítica y activa.

– La inclusión permanente de una perspectiva de género como cambio de modelo, que ponga en valor las diferencias y la diversidad en todos los ámbitos de la vida.
Nuestro gran objetivo es que la Cooperación y la Educación para el Desarrollo sean una política social más y que el mensaje de enfrentamiento de “pobres de aquí contra pobres de allá” sea totalmente eliminado, vivimos en mundo global y todas las personas deben tener las mismas oportunidades, demandamos un compromiso por los derechos humanos. Necesitamos más que nunca un Pacto contra la Pobreza y la Desigualdad.

El 15M fue un momento culmen donde saltaron a las calles todas estas propuestas, donde muchas de nosotras, personas individuales integrantes de ONGD y Asociaciones Sociales, nos sumamos e integramos en aquella marea de indignación en la que se alzó la voz en serio, sobre las demandas que ya veníamos trabajando desde hacía años. Vemos en este día una buena ocasión para refrescar nuestras propuestas y retomar la participación como herramienta imprescindible, porque lo personal es político.images - copiaY tras el 15M, el 24M nos recuerda que vivimos en una democracia representativa, donde algunas personas son la cabeza visible de las demandas y necesidades de una parte de la sociedad, o así debería ser. Sin embargo, no queremos que aquí acabe todo, no pensamos que sea suficiente con ir a votar cada cuatro años, no podemos mirar hacia otro lado y dejar la gestión de nuestras vidas, de nuestros pueblos y ciudades en manos sólo de esos representantes políticos.
Cada vez somos más las voces que proponemos que es necesaria la participación ciudadana en la vida pública, es necesario que la voz de la ciudadanía sea escuchada e integrada en la toma de decisiones, asumiendo múltiples fórmulas para una participación real. Por su parte los gobiernos locales y regionales deben comprometerse y tener voluntad política para generar cauces de participación ciudadana, entre todas debemos perseguir un desarrollo territorial y social equilibrado y la mejora permanente de la calidad de vida de todos/as sus ciudadanos/as.
Para que esto se lleve a cabo necesitamos conformar un nuevo escenario donde la participación de la ciudadanía sea efectiva, y para que esto se de verdaderamente es necesario poner en marcha procesos educativos que generen cultura de la participación, y que las necesidades de la ciudadanía sean contempladas en políticas públicas diseñadas por todos y por todas. No sólo queremos hacer aportaciones a políticas de partidos políticos ya diseñadas sin tenernos en cuenta, queremos estar y construir de abajo a arriba, queremos una democracia más directa.


“El camino del silencio”

Con motivo del Día Internacional de los Derechos Humanos, la Alianza contra la Pobreza  de Toledo  convocó el ‘Camino del Silencio’.

Ropas negras, caretas y titulares de derechos humanos “pisoteados” fueron el atuendo del centenar de personas que participó ayer en el “Camino del Silencio” con el propósito de visibilizar que los derechos humanos (civiles, políticos, económicos, sociales, culturales, etc.) se incumplen sistemáticamente. La desigualdad, la pobreza y la injusticia social siguen creciendo a nuestro alrededor.

En el día mundial de los Derechos Humanos, la Alianza contra la Pobreza de Toledo quiso visibilizar a través de las estatuas humanas que rodearon Zocodover y aledaños que más de 4 millones de personas están sin trabajo, que a las personas inmigrantes se les niega el derecho a la salud, miles de familias son desahuciadas,  los y las estudiantes  no pueden acceder a la universidad por el incremento abusivo de las tasas, 2,7 millones de niños y niñas viven en pobreza, miles de personas en otros países dejan de recibir el apoyo de la cooperación al desarrollo, las mujeres víctimas de la violencia de género no cuentan con políticas que las protejan y muchas  personas  no pueden acceder a la justicia porque son incapaces de pagar las tasas; y quiso recordar que los gobiernos tienen la responsabilidad de adoptar medidas para destinar el máximo de recursos disponibles para hacer efectivos los derechos humanos y exigirles que cumplan con sus obligaciones.

La Alianza contra la Pobreza de Toledo, formada por asociaciones de vecinos, de mujeres, de personas afectadas por las hipotecas, de las que apuestan por un nuevo modelo energético, colectivos de LGTB, ONGD, moneda social, ecologistas, representantes de partidos políticos y ciudadanos/as a título individual, terminó la actividad en el Miradero donde, alumbrados por velas que formaban la frase “Defiende tus Derechos”, se escucharon testimonios reales de personas que sufren vulneración de derechos y se recogieron opiniones y denuncias en un gran tablón colocado para tal fin.


17 de octubre: día para la erradicación de las causas de la pobreza

blogpobrezacero - copia

La movilización y la protesta contra la inmensa injusticia de la pobreza debe ser firme y continuada.

Un motivo cotidiano para levantarse pronto y guiar nuestro comportamiento: es intolerable que mueran diariamente de hambre y desamparo miles de seres humanos al tiempo que se invierten más de 3000 millones de dólares en armas y gastos militares.

“Fingí que no sabía / …y ahora queda mi conciencia / insomne / noche y día”. Sabemos. Y haremos de la lucha contra la injusticia social, la exclusión y la pobreza permanente razón de vida.

¡Pobreza cero!

Federico Mayor Zaragoza


Mujeres Rurales: Voces para el Desarrollo #EstoSiEsRiqueza

 

Constituyen el 43% de la fuerza laboral agrícola en los países empobrecidos, sin embargo, su acceso a servicios básicos de educación y salud no está asegurado, y su participación en los espacios de decisión continúa cuestionándose. Las Organizaciones de Mujeres Rurales nacen por necesidad. La necesidad de tener un espacio propio donde compartir experiencias, pensar en conjunto y construir estrategias para reivindicar derechos robados. Sus miembros construyen espacios ricos en redes de solidaridad, recursos naturales, tradiciones y biodiversidad, y su unión fortalece su proceso de empoderamiento.  

La Mujer Rural continúa estando ligada a Desigualdad, Falta de Oportunidades, Derechos Básicos no Garantizados y Trabajo Informal, pero también a Desarrollo. Y es que estas organizaciones son las protagonistas de los actuales procesos de Desarrollo en los países empobrecidos. Según la FAO, entre 100 y 150 millones de personas padecen hambre en el mundo. Y según las mujeres de la Red LAC (Red de Mujeres Rurales de América Latina y El Caribe), la producción agrícola a pequeña escala está en manos de las mujeres del campo pero la falta de visión y de planes que apoyen este potencial económico han llevado al mundo a padecer hambre, a la escasez de alimentos para las personas, a precios desorbitantes de los productos y a la pérdida de la soberanía alimentaria de los países productores.

La AMJUPRE es un ejemplo de este proceso, un espacio que surge en Ecuador en el año 2005 para dar respuesta a las mujeres rurales de este país, y cuyo objetivo es “compartir sus penas y alegrías, sus anhelos y esperanzas, sus roles y responsabilidades, en el ejercicio del “Poder Local”. En el año 2012 la REDLAC celebró el III Encuentro Latinoamericano y del Caribe de Mujeres Rurales (ENLAC), celebrado en Ecuador, un espacio de encuentro entre organizaciones y lideresas rurales de América Latina, con vocación de convertirse en un referente internacional, que aúne a organizaciones de mujeres rurales de todo el mundo. Y desde aquí anualmente revive y recuerda  cada 15 de octubre la importancia de continuar entrelazando retos desde las mujeres rurales de diferentes partes del país.

ENLAC es un espacio transformador, diseñado para intercambiar experiencias y definir estrategias de incidencia en las políticas públicas de sus respectivos países. Las mujeres rurales reivindican que se respeten sus derechos en torno al cambio climático, la soberanía alimentaria, el cuidado del agua, la erradicación de toda forma de violencia y el derecho al acceso a la comunicación y sus diversas tecnologías. Su reivindicación actual consiste en que Naciones Unidas declare la Década de las Mujeres Rurales, debido al papel fundamental que tienen éstas en la erradicación del hambre y la pobreza. Para la Red se trata de una estrategia clave que permitirá compensar los años de exclusión, las brechas y la desigualdad que afectan a las mujeres rurales de Latinoamérica y el Caribe a nivel global.

Pero no están solas, experiencias como éstas comienzan a visibilizarse en otros puntos del mundo. La campaña Vidas en Progreso recoge la historia de Rahima, Ha, Angelita, Francisca y Sopha, 5 mujeres procedentes de Bangladesh, Vietnam, Filipinas, Timor y Camboya, líderes y referentes sociales en sus comunidades rurales. Ellas lideran organizaciones en sus comunidades, generadas para dar respuesta a la necesidad de participación de las mujeres, para visibilizar su trabajo y su papel fundamental en los procesos de Desarrollo de sus comunidades. Angelita lidera una comunidad indígena en Filipinas, su objetivo es proporcionar asistencia sanitaria y educación a los Mamanua. Rahima fue víctima del matrimonio precoz, la casaron con 12 años. Ahora lidera una organización en Bangladesh cuyo fin es prevenir a las mujeres sobre violencia de género y acabar con el matrimonio infantil.

Su unión es el denominador común de su fuerza. Trabajan en conjunto para conquistar Derechos robados, Derechos que les pertenecen. Estas organizaciones son las verdaderas protagonistas de los procesos de desarrollo en los países empobrecidos. Quizás sea necesario abrir los ojos, prestar atención y empezar a tomar apuntes.

Equipo de Paz y Desarrollo


Participación: #EstoSíesRiqueza

Solo quienes no quieren no pueden. Y desde la experiencia de activismo de muchos años constatamos que somos muchas las personas que nos sentimos capaces de cambiar la realidad que consideramos injusta y tenemos el don de “contagiar” nuestro entusiasmo, a veces a las personas que menos nos esperamos.

Somos ciudadanas y ciudadanos de a pie que estamos organizadas; que somos conscientes de nuestros derechos, pero también de nuestras responsabilidades; que queremos dejar un mundo justo y equitativo  para las generaciones venideras; que creemos en nuestro poder de transformar el mundo; que queremos un mundo sostenible y en el que todas las personas puedan vivir con dignidad.

En esta época del año, fechas próximas al Día Mundial por la Erradicación de la Pobreza (17 de octubre) a una se le pone la piel de gallina cuando, tras un solo correo electrónico, una llamada de teléfono, recibes la respuesta “claro que sí, allí estaré”. Estudiantes de secundaria y universitarios/as, grupos musicales, activistas sindicales, personas empresarias, organizaciones no gubernamentales, personas no vinculadas a ninguna de las entidades mencionadas y de todas las edades ponen su tiempo, su talento y su clamor en un solo grito ¡BASTA YA DE LA RIQUEZA QUE EMPOBRECE!

No se trata de fenómenos aislados, sino de ángulos diferentes para trabajar conjuntamente. Somos partes de un mismo sistema y, como tal, estamos interconectadas, somos interdependientes, construyendo transformación constante y promoviendo un cambio en el balance de poder.

Y es que los motivos por los que nos juntamos desde hace muchos años- erradicar las causas de la pobreza- son cada vez más tangibles. La avaricia de las grandes multinacionales en forma de especulación financiera, evasión y fraude fiscal y la ineficiencia de las políticas fiscales son  el pan de cada día. Como resultado, empezamos a saborear el amargor de los servicios cada vez más precarios, el ninguneo del Estado, y, ante todo, el sentimiento de impotencia ante el poder de las grandes multinacionales que dominan a los gobiernos.

Sin embargo, hay importantes éxitos de la sociedad civil, estamos poniéndoles caras a los responsables y proponiendo soluciones para abordar el tema de la erradicación de la pobreza. Vamos poco a poco, pero con seguridad, haciendo posible que las utopías dejen de serlo. No es un trabajo fácil, pero lo hacemos lo mejor que podemos. No es un trabajo inmediato, pero por algún sitio hay que empezar. Si no es ahora, ¿cuándo?

Sabemos que la participación y la movilización social son procesos importantes y necesarios que permite la construcción y evolución de las democracias. ¡ÚNETE! LA PARTICIPACION CIUDADANA ES LA QUE CAMBIA EL MUNDO #EstoSíEsRiqueza

Agnieszka Bonk, Pobresa Zero Comunitat Valenciana y Verónica Castañeda Blandón, Pobreza Cero-España


Existen alternativas, otra riqueza es posible (y mejor) #EstoSíEsRiqueza

Hoy escribe de Carlos Escaño, Alianza por la Solidaridad 

Reivindicamos el derecho a construir un mundo mejor, y para ello qué mejor que empezar por nosotras mismas. Y lo hacemos desde la alegría de saber que sí se puede lograr, juntándonos y poniéndolo en práctica, disfrutando de la democracia como un derecho a la participación y un compromiso por la equidad, la libertad, la solidaridad y limages4a cooperación entre los pueblos. ¡No es poco!

Y es que frente al miedo que paraliza, frente el desánimo que lleva a la inmovilidad, frente a aquel cuento que nos decía que la historia nos viene dada y que no se puede hacer nada, hoy tan solo un férreo vendaje puede impedir que veamos los logros de la movilización ciudadana. Podemos verlo estos días con el éxito de cientos de movilizaciones en todo el mundo, también en España, frente a políticas que atentan contra los Derechos Humanos.

Una vez tomada la decisión de que intervenir en la política es posible y necesario para la salud democrática de un pueblo, en ocasiones nos abruma contemplar que este mundo, hermoso e inmenso como él solo, está cargado de interdependencias a nivel global, y que con frecuencia éstas provocan profundas desigualdades entre y dentro de los Estados. Nuestro mundo hoy en día es global, y por tanto nuestro compromiso debe ser de tal envergadura. Muy bien, gracias. ¿Y qué puede hacer un individuo frente a tamaña complejidad? Tenemos ejemplos muy recientes para ver que sí hay soluciones.ES_post-pcm-blast15126011977_4d6bfe8d04_z

El pasado 21 de septiembre tuvo lugar la movilización contra el cambio climático más grande de la historia. La Movilización Climática de los Pueblos  exigió a los líderes políticos “Acción más que palabras” para así crear un mundo con una economía al servicio de la gente y el planeta. Se opone de este modo al imperante modelo económico que, priorizando el poder de los mercados, el libre comercio y las prácticas especulativas en bienes tan básicos como los alimentos ha demostrado ser tan abrasivo con la Tierra, como con los derechos de las personas. Veremos si los citados líderes toman nota de una vez o si siguen mirando para otro lado. Frente a ello, saber que se lucha por un mundo mejor nos hace sentir parte de una lucha global cargada de dignidad y de sentido común.

Existen más luces en la penumbra. Movimientos internacionales como Vía Campesina, que agrupa a millones de campesinos y campesinas, pequeños y medianos productores, pueblos sin tierra, indígenas, migrantes y trabajadores agrícolas de todo el mundo. Vía Campesina es hoy uno de los principales actores en los debates alimentarios y agrícolas, defendiendo la Soberanía Alimentaria desde que la propuso en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996. La soberanía alimentaria apuesta por el derecho de los pueblos a alimentos nutritivos y culturalmente adecuados, accesibles, producidos de forma sostenible y ecológica, y su derecho a decidir su propio sistema alimentario y productivo. No es poco, pero además da con la clave de poner a aquellos que producen, distribuyen y consumen alimentos en el corazón de los sistemas y políticas alimentarias, por encima de las exigencias de los mercados y de las empresas.

Sin duda nos enfrentamos a grandes retos a nivel global. Sin embargo, y sin perderlo de vista, el cambio puede empezar, una vez más, desde lo local. En este sentido se proponen modelos alternativos de desarrollo, que sean integrales, sostenibles, con énfasis en lo local, que orienten hacia nuevas formas de producción y consumo, y que tengan como fin último el bienestar de toda la sociedad, asegurando el ejercicio pleno de los derechos a un medio ambiente seguro y saludable, a la tierra,  a la alimentación adecuada y a un empleo digno.

La Red de Economía Solidaria nos pregunta cómo es posible que 250 personas tengan tanta riqueza como el resto del mundo. Como alternativa a tamaña insensatez encontramos la economía social y solidaria como una forma diferente de entender la actividad económica, que promueva de manera sostenible las bases materiales para el desarrollo personal, social y ambiental del ser humano por encima de otros intereses. En esta línea se apuesta por el modelo de Mercado Social como red de producción, distribución y consumo de bienes y servicios y aprendizaje común que funciona con criterios éticos, democráticos, ecológicos y solidarios, en un territorio determinado, constituida tanto por empresas y entidades de la economía solidaria y social como por consumidores/15300761312_d8299ee23b_zas individuales y colectivos.

Ante la insistencia de nuestros gobernantes por el crecimiento económico como fuente del bienestar, apostamos por otras alternativas, discutiendo hasta el mismísimo término del crecimiento así como sus ilusorios y tan desiguales brotes verdes. Y es que, ¿no estamos viendo que el cambio climático es un contundente toque de atención a aquellos que pensaban que el mundo y sus recursos son ilimitados? La Coalición Clima denuncia cómo el ecosistema global está seriamente amenazado por el cambio climático, comprometiendo el bienestar y la supervivencia misma del conjunto de la humanidad. Toque de atención para unos, devastadores desastres naturales para todos aunque, como siempre, los más afectados son los más vulnerables y, con frecuencia, menos responsables del calentamiento global.

Frente a ello cada vez son más escuchadas y llevadas a la práctica las teorías del decrecimiento, que entienden que ha de ser inaplazable un cambio radical de la estructura social y económica. Cambio tanto a nivel de la esfera política como individual y colectiva, oponiéndose al modelo de sociedad de consumo. El decrecimiento reivindica la autogestión y la auto-organización, la reducción y el reparto del tiempo de trabajo, la redistribución real de la riqueza, la banca pública, la participación colectiva en la toma de decisiones desde lo local, el fomento de la agroecología y, como no, la reducción del consumo en general.

Alternativas no faltan, y sentirse parte de movilizaciones tanto a nivel global como local por causas justas, necesarias y urgentes como la lucha para frenar el cambio climático, la equidad de género, la soberanía alimentaria o el decrecimiento, son prácticas democráticas que están encaminadas a mejorar tanto nuestra calidad de vida, como la de quienes están a nuestro alrededor.  Junto al carácter  reivindicativo le acompaña la alegría de quienes sentimos  y vivimos la solidaridad, esto es, ser parte de la globalidad y actuar por el bien de ese todo.

¿Te animas?

#EstoSiesRiqueza


¿Qué es sostenible? – @Prosalus

En el proceso de definición de la Agenda Post-2015 ‒que deberá orientar los esfuerzos de la cooperación al desarrollo después de la finalización del período de cumplimiento de los ODM‒ ha tenido mucho más peso que en el pasado la dimensión de la sostenibilidad, un término que de forma rápida e intuitiva solemos relacionar con medioambiente. El proceso surgido de la Cumbre de Río+20 que ha desembocado en la formulación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible así lo confirma.

Pero la realidad nos demuestra que el concepto de sostenibilidad es mucho más complejo y requiere una mirada mucho más profunda que alcance no solo a los aspectos medioambientales ‒que son fundamentales‒ sino también aspectos económicos y sociales. Un ejemplo concreto nos puede ayudar a descubrir estas relaciones, el ejemplo de los sistemas agroalimentarios.

¿Es sostenible la forma en que se producen, distribuyen y consumen los alimentos? 

Si abordamos la respuesta desde un punto de vista de la sostenibilidad medioambiental, descubrimos que en las últimas décadas una parte significativa del incremento de producción agrícola y ganadera se ha conseguido a través de prácticas que tienen un muy negativo impacto medioambiental: contaminación de suelos y aguas, incremento de las emisiones de CO2 asociadas a los trabajos agropecuarios, pérdida de biodiversidad, deforestación, etc. Además, la realidad de tantos alimentos que deben viajar miles de kilómetros antes de llegar a nuestra mesa, agrava este mal balance ambiental. Otras formas de explotación agropecuaria más amigables con la conservación de los recursos naturales ‒agricultura familiar y campesina con enfoque agroecológico, apoyo al comercio local de alimentos, consumo de productos de temporada y de proximidad‒ ha tenido mucho menos apoyo.

Pero también podemos abordar esta cuestión desde un punto de vista económico. Esta forma de producir va socavando las propias posibilidades de seguir produciendo, por lo que, a largo plazo, es también económicamente insostenible. Y la forma de articular el consumo de alimentos en estos sistemas alimentarios globalizados lleva a la enorme paradoja de que una tercera parte de los alimentos producidos para consumo humano se pierden; en el caso de las economías desarrolladas, la mayor parte de esas pérdidas hay que etiquetarlas de desperdicio, de despilfarro alimentario. Ese desperdicio, además de tener un terrible impacto medioambiental, tiene también un importante costo económico ‒¡aproximadamente 2 billones de euros al año!‒ y contribuye a la subida de precios de los alimentos a nivel global. La forma de comerciar con alimentos ha estado condicionada en lo que llevamos de siglo por una especulación financiera que, cada vez más despegada de la economía real y cada vez más ávida de conseguir beneficios rápidos y fáciles, ha reproducido en el ámbito alimentario los mismos desastres que produjo antes en el ámbito de las nuevas tecnologías o en el ámbito inmobiliario. Este sistema económico, subyugado por el mundo financiero, no parece que sea muy sostenible.

Y todos estos aspectos inciden en la insostenibilidad social de los sistemas alimentarios. Aunque las cifras de hambrientos se han ido reduciendo en los últimos años, todavía hay más de 800 millones de personas que viven en situación de hambre. Si a eso le sumamos que unos 2.000 millones de personas padecen hambre oculta ‒carencia de minerales y vitaminas fundamentales en su dieta‒ y otros 1.400 millones sufren sobrepeso y obesidad, nos encontramos con media humanidad malnutrida. Esto es social y humanamente insostenible.

Podríamos seguir escribiendo muchas páginas sobre las estrechas relaciones entre la insostenibilidad medioambiental, económica y social, pero no es lo adecuado para este blog. Hoy solo tocaba llamar la atención sobre la necesidad de mirar con profundidad y con diversos puntos de vista a la sostenibilidad, y descubrir esos vínculos que empobrecen al planeta y a la mayor parte de sus habitantes, mientras se enriquecen solo unos cuantos. Esto es insostenible.

 

José Mª Medina Rey, PROSALUS